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Rousseff, indignada tras apertura de juicio político en su contra en Brasil 

La mandataria de Brasil, Dilma Rousseff, sostuvo que no llegó a ningún acuerdo para evitar el juicio político con los legisladores; se dijo indignada por la decisión. 
Agencias
02 diciembre 2015 18:5 Última actualización 02 diciembre 2015 19:4
Dilma Rousseff

La presidenta de Brasil. (Archivo/Reuters)

BRASILIA.- La mandataria de Brasil, Dilma Rousseff, dijo el miércoles estar "indignada" por la decisión del presidente de la Cámara baja del Parlamento Eduardo Cunha de abrir los procedimientos para un juicio político en su contra, y negó haber cometido actos ilegales.

La jefa de Estado del gigante latinoamericano también sostuvo que no llegó a ningún acuerdo para evitar el juicio político con los legisladores para blindar a Cunha, quien está bajo investigación por haber recibido sobornos.

El líder de la Cámara de Diputados abrió el miércoles un proceso de juicio político a la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, el diputado Eduardo Cunha, un enemigo político de la mandataria, dijo que el proceso se debe a que la mandataria violó leyes de responsabilidad fiscal.

La imagen de Rousseff ha sido dañada debido al enorme escándalo de corrupción en torno a un esquema de sobornos de la estatal Petrobras. Sin embargo, la mandataria negó que la apertura del proceso de juicio política tuviera algún fundamento legal.

"Recibí con indignación la decisión del señor presidente de la cámara de diputados de procesar un juicio político contra un mandato que el pueblo brasileño me otorgó democráticamente", expresó Rousseff. "Son inconsistentes e improcedentes las razones que fundamentan esta solicitud. No practiqué ningún acto ilícito".

El procedimiento pasaría a una comisión especial que sería integrada con diputados de todos los partidos de manera proporcional. No se ha definido una fecha para ello.

Dos tercios o 342 diputados de la cámara, conformada por 513 congresistas, tendrían que aprobar el procedimiento para que este pase al Senado.

Analistas políticos dicen que hasta este momento no se espera que la medida cuente con el apoyo de los dos tercios necesarios para separar a Rousseff del cargo temporalmente. Si llegara a ese punto, la decisión tendría que ser también aprobada en el senado por 54 de los 81 miembros para tener validez permanente. El procedimiento, según especialistas, podría llevar meses.