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Roumeliotis, el escéptico artífice del programa de rescate financiero griego

En la cumbre de ministros de finanzas de la Unión Europea que se realizará el próximo 8 de diciembre en Bruselas, Grecia buscará asegurar un crédito preventivo.
Gabriel Moyssen/ Enviado
23 noviembre 2014 21:15 Última actualización 24 noviembre 2014 5:0
Panayiotis Roumeliotis, exvicedirector del FMI. (Agencias)

Panayiotis Roumeliotis, es también exvicedirector del Fondo Monetario Internacional. (Bloomberg)

ATENAS. Nacido en Suez, Egipto, y profesor emérito de la Universidad Panteion de Atenas, Panayiotis Roumeliotis, quien en 2010-11 se desempeñó como vicedirector ejecutivo del Fondo Monetario Internacional, representó a Grecia en las negociaciones con la Troika para un rescate que suma en total 240 mil millones de euros desde una perspectiva de escepticismo, pues sabía que sería necesario reestructurar la deuda.

Roumeliotis ha declarado que el FMI “supo desde el principio que era imposible que se aplicara este programa (el primer memorándum)” porque el país, como parte de la eurozona, no podría devaluar su moneda para recuperar competitividad; se optó entonces por una “devaluación interna”, que es “una empresa muy diferente, ya que detona una recesión interminable que ha tenido éxito en muy pocos casos, tal como dijo el FMI en su último reporte sobre Grecia en 2012”.

Destaca que su apoyado por el Nobel Paul Krugman, quien sostuvo que la reducción de salarios y pensiones ––y no la demora en las reformas estructurales–– fue lo que cortó la demanda y propició la caída del PIB.

Sin embargo, expresó a Kathimerini el autor de El contexto desconocido del vuelo al FMI: Como y porque llegamos al memorándum (Livani, 2013), el organismo con sede en Washington respaldó el programa “a fin de evitar riesgos sistémicos de inestabilidad en la eurozona y la economía global”. Añade que la modificación de la deuda no se incluyó desde el principio “porque no se quería afectar la estabilidad.

Los bancos extranjeros también presionaron a sus gobiernos, porque su exposición a la deuda helena era grande, de unos 76 mil millones de euros”. Eleni Panagiotarea, asesora de Roumeliotis, apuntó que ahora “la privatización se frenó por problemas administrativos.

Se disminuyeron los costos laborales con un decremento salarial de 30 por ciento y para abatir el déficit se elevaron los impuestos, pero se provocó una profunda recesión”.