Mundo

Recortes, la UE y Escocia, los desafíos de Cameron

Salir del bloque europeo tendrá un alto costo para Londres: Pierre Moscovici; ajustarán pensiones y otros gastos sociales en 18 mil 600 millones de dólares para eliminar el déficit.
Gabriel Moyssen
11 mayo 2015 21:25 Última actualización 12 mayo 2015 5:0
El premier David Cameron se reunió con la mayoría conservadora en la Cámara de los Comunes. (Reuters)

El premier David Cameron se reunió con la mayoría conservadora en la Cámara de los Comunes. (Reuters)

Después de su victoria en las elecciones generales, pese a las encuestas que anticipaban un gobierno de minoría, el premier británico, David Cameron, enfrentará en los próximos cinco años un difícil panorama, en el que resaltan la consulta sobre la permanencia en la Unión Europea, los recortes del gasto y el reto de los nacionalistas escoceses, que ganaron 56 de los 59 escaños en el Parlamento regional y presionarán incluso para convocar a un segundo referéndum independentista, similar al que perdieron por estrecho margen en 2014.

“Setenta años después de la victoria en la Segunda Guerra Mundial, cuando el Reino Unido celebró su mejor momento, podríamos estar observando el principio del fin en su forma actual”, resumió The Washington Post, al afirmar que “los próximos años serán un debate gemelo entre dos uniones, la europea y la británica”.

Por lo pronto, el conservador Cameron reiteró luego de reunirse con la reina Isabel, para empezar a formar gobierno ––el 27 de mayo se inaugurará la Legislatura–– que negociará con Escocia la mayor devolución de poderes “en cualquier lugar del mundo, con importantes facultades fiscales”.

En cuanto al referéndum “in-out” de la UE, el Consejo Europeo pidió a Cameron hacer lo posible para mantenerse dentro del bloque, aunque se considera que las demandas que formulará a Bruselas en política fiscal y presupuestaria serán tan duras ––de hecho fueron descartadas por adelantado por socios como Alemania–– que el líder tory las utilizaría para justificar la salida. Pierre Moscovici, jefe de Asuntos Económicos y Monetarios de la Comisión Europea, dijo que “todos los estudios demuestran que el costo de la llamada Brexit será considerable, en primer lugar para el Reino Unido”.

En tanto, los nuevos recortes al gasto que preparan Cameron y George Osborne, ministro del Tesoro, alcanzarán en un primer tramo 12 mil millones de libras (18 mil 600 millones de dólares) para sumar alrededor de 30 mil millones de libras este año, con la meta de eliminar en 2018-19 el déficit de 90 mil millones de libras (140 mil millones de dólares). Entre los organismos sociales hay alarma, pues se enfocarán en las pensiones y otras áreas sensibles, como los beneficios por paternidad, hasta el grado en que la Oficina de Responsabilidad Fiscal advirtió que pueden colocar al país en una “montaña rusa”.

A cambio, el gobierno se comprometerá a reducir su gasto corriente hasta 13 mil millones de libras al año y recaudar 5 mil millones adicionales combatiendo la evasión de impuestos.

Cientos de psicoterapéutas y expertos en salud mental publicaron en The Guardian una carta abierta, en la que recalcaron el “maligno” efecto que los recortes tienen en la estabilidad de los británicos, al obligar a las familias a reubicarse o buscar segundos empleos, mientras que la ayuda del welfare state se convierte en una noción del pasado para los más vulnerables, como desempleados, ancianos y minúsvalidos.