Mundo

Putin desestima advertencias de Obama

Después de sostener conversaciones vía telefónica con el mandatario estadounidense, el presidente de Rusia dijo que Moscú y Washington aún tienen posiciones muy alejadas sobre la crisis con Ucrania y que no puede ignorar los pedidos de ayuda de la población de Crimea. 
Reuters
07 marzo 2014 9:45 Última actualización 07 marzo 2014 10:16
 [La intervención rusa fortalecerá la estatura de Putin como contrapeso geopolítico al poder estadounidense / archivo]  

[La intervención rusa fortalecerá la estatura de Putin como contrapeso geopolítico al poder estadounidense / archivo]

MOSCÚ.- El presidente de Rusia, Vladimir Putin, desestimó una advertencia del mandatario estadounidense, Barack Obama, sobre la intervención militar de Moscú en Crimea y dijo que Rusia no puede ignorar los pedidos de ayuda de la población rusoparlante de Ucrania.

Tras una conversación telefónica de una hora, Putin afirmó en un comunicado que Moscú y Washington aún tienen posiciones muy alejadas sobre la situación en la ex república soviética, donde, dijo, las nuevas autoridades habían tomado "decisiones absolutamente ilegítimas sobre las regiones oriental, sudoriental y Crimea".

"Rusia no puede ignorar los pedidos de ayuda y actúa de acuerdo a eso, en total respeto de la legislación internacional", sostuvo Putin.

La confrontación más seria entre Oriente y Occidente desde el fin de la Guerra Fría tomó nuevas dimensiones cuando el Parlamento de Crimea, de mayoría étnica rusa, votó a favor de que la región se una a Rusia, por lo que se fijó un referéndum para el 16 de marzo.

Líderes de la Unión Europea y Obama denunciaron el referéndum como ilegítimo y dijeron que violaría la Constitución de Ucrania, mientras que el jefe de la Cámara Alta de Parlamento ruso dijo que la región tiene derecho a la autodeterminación y descartó cualquier riesgo de guerra entre "las dos naciones hermanas".

Antes de llamar a Putin, Obama anunció las primeras sanciones contra Rusia desde el inicio de la crisis y ordenó prohibiciones de visas y congelamientos de activos contra personas hasta ahora no identificadas, consideradas responsables de amenazar a la soberanía de Ucrania.

La postura occidental ha sido respaldada por Japón, mientras que el gobierno de China ha sido más cauto al argumentar que las sanciones económicas no son la forma de resolver la crisis.

La Unión Europea, el mayor socio comercial y cliente energético de Rusia, adoptó un plan de tres etapas para intentar forzar una solución negociada, pero no instauró sanciones inmediatas.

Bruselas y Washington también se apresuraron a fortalecer a las nuevas autoridades en Ucrania, golpeada económicamente, y anunciaron la entrega de ayuda política y financiera.

Moscú acusó a la mancomunidad de tomar una "posición extremadamente poco constructiva" al congelar las negociaciones sobre un alivio a las trabas a las visas que complican los viajes entre Rusia y el bloque, y advirtió que se tomarán represalias si se imponen sanciones.