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Presidente italiano, en el ojo del huracán

12 febrero 2014 5:28 Última actualización 31 marzo 2013 12:5

[Reuters]El presidente de Italia, Giorgio Napolitano, trata de poner fin a la parálisis política que impide la formación de un nuevo Gobierno. 


Reuters
 
Roma.- El presidente de Italia, Giorgio Napolitano, de 87 años, se enfrentará a la mayor prueba de su carrera durante sus últimas semanas en el cargo mientras trata de poner fin a la parálisis política que impide la formación de un nuevo Gobierno más de un mes después de las elecciones.

Tras informaciones generalizadas de que podría dimitir para despejar el camino hacia unas nuevas elecciones, Napolitano prometió seguir en su puesto en el palacio del Quirinale hasta que termine su mandato el 15 de mayo, evitando la amenaza inmediata de más confusión.

Nombró a un grupo de 10 "hombres sabios", entre ellos el ministro de Asuntos Europeos Enzo Moarevo y destacados políticos de los principales bloques de centroizquierda y centroderecha, para proponer una serie de medidas urgentes que podrían ser respaldadas por todos los partidos.

Los detalles se anunciarán el martes, pero se espera que incluyan recortes al costo del inflado sistema político y que se sustituya la criticada ley electoral para evitar una repetición de la parálisis en futuras elecciones.

"Sería un desastre volver a unas elecciones sin haber reformado la ley electoral", dijo al diario La Repubblica Valerio Onida, ex presidente del tribunal Constitucional y miembro del grupo de asesores.

Con los mercados financieros ya preocupados sobre la inestabilidad en la tercera mayor economía de la zona euro, la posibilidad de una salida de Napolitano provocó alarma y las iniciativas para salir de la situación fueron recibidas con cautela el domingo.

"Fue la decisión adecuada, evitará enviar una señal peligrosa a los mercados y mostrará que las instituciones italianas son sólidas y efectivas", dijo a Reuters Enrico Letta, vicepresidente del Partido Democrático de centroizquierda.

Sin embargo, había pocas ilusiones sobre que el "grupo de sabios" ofreciera más que una leve esperanza de superar las profundas divisiones que han impedido que los partidos lleguen a un acuerdo.

Los periódicos informaron el domingo que el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, llamó a Napolitano para expresarle su preocupación de que su dimisión dejara a Italia sin líder en momentos de creciente tensión en los mercados financieros.

Sin embargo, Napolitano ha reconocido que sólo tiene poder limitado para forzar a los partidos a encontrar una salida a la situación política que dijo estaba "congelada entre posiciones irreconciliables".