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Policía china detiene a cinco sospechosos por incidente de Tiananmen

10 febrero 2014 4:29 Última actualización 30 octubre 2013 9:59

[El gobierno chino sospecha que el incidente fue un ataque suicida perpetrado por miembros de una comunidad musulmana ubicada en el extremo occidental de China./Reuters] 


 
Reuters
 
La policía de China capturó a cinco sospechosos relacionados con el incidente en el que murieron cinco personas cuando un automóvil chocó y se incendió en la Plaza Tiananmen, y que las autoridades calificaron de "ataque terrorista".
 
 
El Gobierno sospecha que se trató de un ataque suicida perpetrado por miembros de una comunidad ubicada en la región de Xinjiang, en el extremo occidental de China.
 
 
La camioneta involucrada en el incidente del lunes estaba conducida por Usmen Hasan, cuyo nombre sugiere que se trata de un hombre de etnia uigur, un grupo musulmán que reside en Xinjiang, dijo la policía.
 
 
Su esposa y su madre estaban con él en el auto, junto con dispositivos llenos de gasolina, cuchillos y una bandera con inscripciones con "contenido religioso extremista", informó la policía en su página oficial en internet.
 
 
"La policía ha identificado el incidente del lunes en la Plaza Tiananmen como un ataque terrorista violento", agregó.
 
 
Cinco personas relacionadas con el incidente fueron capturadas con ayuda del Gobierno de Xinjiang, dijo la policía. Todos los detenidos tienen nombres que sugieren su pertenencia a los uigures, añadió.
 
 
Las fuerzas policiales indicaron que se decomisaron banderas yihadistas y cuchillos en los lugares en que se hospedaban los sospechosos.
 
 
Además de los ocupantes del automóvil, dos turistas murieron en el incidente y al menos 38 personas resultaron heridas.
 
 
Xinjiang alberga a la comunidad uigur, de habla turca, en la que muchos de sus miembros se han mostrado inconformes por los controles de religión y cultura aplicados por China. Cabe mencionar que en el pasado se han producido algunos enfrentamientos violentos.
 
 
El Gobierno culpa a militantes uigures de provocar la violencia en Xinjiang, que limita con Afganistán, Pakistán y estados del centro de Asia de la ex Unión Soviética.
 
 
Por su parte, grupos de derechos humanos y exiliados aseguran que China exagera la amenaza para justificar sus duras reglas.
 
 
Activistas uigures, que critican desde hace mucho tiempo a las autoridades chinas por reprimir su lenguaje y cultura, han dicho que temen que el Gobierno aproveche el incidente para aplicar políticas aún más represivas sobre los miembros de la comunidad uigur en todo el país.