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Partido de centroderecha GERB gana elecciones en Bulgaria

12 febrero 2014 4:35 Última actualización 13 mayo 2013 7:35

 [Reuters] El GERB, liderado por Boiko Borisov obtuvo el 31.4% de los votos, según el recuento parcial. 


Reuters
 
 
Sofia.- El partido de centroderecha búlgaro GERB emergió el lunes como el ganador de las elecciones generales de la víspera, pero tendrá problemas para formar un gobierno, lo que indica que no hay un final rápido al estancamiento político que afecta al país más pobre de la Unión Europea.
 
 
El GERB, liderado por Boiko Borisov obtuvo el 31.4% de los votos, según el recuento parcial, por lo que recibirá el encargo de formar gobierno, pero otros partidos se mostraron reticentes a asociarse con una formación que tuvo que dejar el poder en febrero en medio de acusaciones de corrupción.
 
 
Los socialistas, que quedaron en segundo lugar, dijeron que tratarán de impedir que Borisov regrese al Gobierno.
 
 
Borisov, que suele mostrarse muy polémico en sus declaraciones, apenas habló tras los comicios y el GERB -que consiguió reducir la deuda y el gasto antes de dejar el Gobierno frente a masivas manifestaciones de protesta- no hizo una gran celebración de victoria.
 
 
"El GERB será responsable ante la nación. Nuestro líder es capaz de proponer y formar un gobierno - podría ser uno de minoría", dijo un sobrio Tsvetan Tsvetanov, número 2 del partido, en la televisión nacional, adoptando un tono conciliador.
 
 
El desencanto extendido entre la población se reflejó en una participación del 53%, la más baja desde la caída del comunismo en 1989.
 
 
Seis años después de entrar en la Unión Europea, muchos de los 7.3 millones de búlgaros están enfadados por el bajo nivel de vida y la corrupción, con una campaña electoral caracterizada por el intercambio de acusaciones más que por la presentación de propuestas y por unos escándalos de intervenciones telefónicas y votos ilegales que perjudicaron el apoyo al GERB.
 
 
"Sacar al GREB del poder"
 
 
Bulgaria ha estado en manos de un gobierno provisional desde que Borisov, un antiguo guardaespaldas, dimitiera en febrero tras unas manifestaciones en las que 7 personas se quemaron.
 
 
El resultado poco claro de los comicios plantea dudas sobre la política económica del país y podría suponer que hicieran falta nuevas elecciones, posiblemente en septiembre, según analistas y encuestadores.
 
 
Con el recuento en el 69%, los socialistas tenían el 27.4% de los votos, mientras que el partido de ciudadanos de origen turco MRF alcanzaba el 9.2% y el nacionalista Attack, el 7.6%. Ningún otro partido superaba el 4% necesario para entrar en el Parlamento.
 
 
El lunes, el MRF también descartó entrar en una coalición, mientras que Attack, que ya gobernó con el GERB desde el 2009, descartó otro acuerdo, aunque analistas creen que podría ser una posición negociadora.
 
 
El líder socialista, Sergei Stanishev, dijo que los conservadores no serán capaces de formar gobierno y que su partido está dispuesto a hablar con MRF, Attack y organizaciones ciudadanas para formar un gobierno que evite nuevas protestas.
 
 
"La primera tarea es sacar a GERB del poder. Asumiremos la responsabilidad de formar gobierno", declaró. 
 
 
Aunque los socialistas pueden contar con el apoyo de MRF, su socio tradicional, es difícil que los convenzan de colaborar con Attack, que tiene un historial de retórica antiturca.
 
 
Cerca de 200 personas se reunieron en Sofía al cierre de los centros de votación, ondeando banderas de Bulgaria y letreros que criticaban al GERB y a la élite política, enfrentándose brevemente a la policía.
 
 
Pero las protestas no se parecieron a las de comienzos de año, cuando miles salieron a las calles y 7 personas se inmolaron para expresar su descontento con la corrupción y el crimen organizado y cómo uno de cada 4 búlgaros aún vive bajo la línea de la pobreza.