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Papa Francisco pide desarrollo frente a la ola migratoria

En el marco del Coloquio Organizado con México, el pontífice mandó un mensaje diciendo que la solución del problema migratorio no se logrará solo con medidas legislativas y la fuerza. Por su parte, José Antonio Meade afirmó que la reinserción de los inmigrantes debe ser la premisa.
Roxana González
14 julio 2014 19:22 Última actualización 15 julio 2014 5:0
Migrantes indocumentados viajan en un tren en Ixtepec, Oaxaca. (AP)

Migrantes indocumentados viajan en un tren en Ixtepec, Oaxaca. (AP)

CIUDAD DE MÉXICO. El problema de la migración ilegal, incluida la crisis humanitaria que ha provocado la llegada de miles de niños centroamericanos a Estados Unidos, no se resolverá únicamente con medidas legislativas y políticas públicas por muy buenas que sean, o utilizando a las fuerzas de seguridad, sino con estrategias integrales entre las naciones de origen, tránsito y destino que impulsen el desarrollo, coincidieron el papa Francisco, académicos y funcionarios de México, el Vaticano, América Central y EU, reunidos en el coloquio sobre movilidad humana organizado por nuestro país y la Santa Sede.

En un mensaje enviado al encuentro, que fue leído por el nuncio apostólico Christophe Pierre, el pontífice hizo un llamado urgente a acoger y proteger debidamente a los más de 50 mil menores que han llegado a la frontera entre México y EU, pero insistió en que estas medidas serán insuficientes si no van acompañadas de informes sobre los peligros del viaje y, sobre todo, de promoción al desarrollo en sus países de origen. “Es necesario reclamar la atención de toda la comunidad internacional ante este desafío, a fin de lograr nuevas formas de migración legal y segura”, dijo.

Puntualizó que a pesar de que la inmigración se da en todos los continentes y en casi todos los países, sus protagonistas son vistos como una “emergencia”, cuando en realidad forman parte de un hecho social que caracteriza a nuestras sociedades. “Es necesario que todos cambiemos la perspectiva hacia migrantes y refugiados; que pasemos de la posición defensiva y de miedo, de desinterés y marginación, a una basada en la cultura del encuentro, la cual es la única capaz de construir un mundo más justo y fraterno”, destacó Francisco.

CONVERSIÓN SOCIAL

En ese mismo sentido, el secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, quien llegó el domingo a México, afirmó que la solución debe pasar por una conversión social en profundidad que permita transformar la cultura de la cerrazón. Necesitamos que se superen los recelos atávicos y se planteen estrategias comunes a nivel subregional, regional y mundial, insistió. “El progreso no se logra únicamente con un mayor flujo de capitales o mercancías, las naciones más avanzadas deben su desarrollo en gran parte a los migrantes; además aquellas sociedades en las que los migrantes legales no son acogidos abiertamente, sino que son tratados con perjuicios, demuestran ser muy débiles y poco preparadas para los retos”, destacó.

Al inaugurar el encuentro, el canciller José Antonio Meade dijo que el debate no debe ser objeto de regateo político. “En un país expuesto a la migración y al retorno, como lo es el nuestro, las políticas deben lograr que la reinserción sea base en la premisa de que todos somos mexicanos”, afirmó. En las discusiones, el canciller de El Salvador, Hugo Martínez, planteó destinar más recursos a las comunidades de origen y pidió a los países receptores gestionar la integración de los migrantes.