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Papa Francisco insta a la Iglesia a despojarse de lo mundano

10 febrero 2014 4:30 Última actualización 04 octubre 2013 8:40

[El Papa Francisco visitó la ciudad italiana de Asís./ Reuters / Archivo] 


 
Reuters
 

Desde el sacerdote más humilde hasta el propio pontífice de la Iglesia Católica deben despojarse de "la vanidad, la arrogancia y el orgullo", y servir humildemente a los miembros más pobres de la sociedad, dijo el Papa Francisco durante su visita a la ciudad italiana de Asís, donde vivió en el siglo XII San Francisco.
 
 
El llamado del ex cardenal argentino se da en medio de los intentos que ha tenido el catolicismo por cambiar la imagen de una iglesia plagada de escándalos por abusos financieros y sexuales.
 
 
San Francisco es venerado por los católicos y por otros cristianos por su sencillez y amor por la naturaleza, cualidades que el pontífice ha convertido en aspectos centrales de su papado desde su elección en marzo de este año.
 
 
El Sumo Pontifice dijo que todos los miembros de la Iglesia -incluidos obispos, cardenales y el mismo Papa- tenían que evitar los peligros que a su juicio conllevan a dar importancia a las cosas mundanas y buscar ser más humildes.
 
 
"Esta es una buena ocasión para invitar a la Iglesia a despojarse de lo mundano", dijo en una habitación que marca el lugar donde San Francisco, siendo muy joven, se quitó la ropa, renunció a su familia rica e inició un largo viaje para servir a los pobres.
 
 
"Lo mundano nos lleva a la vanidad, a la arrogancia, al orgullo y estos son ídolos. Todos nosotros tenemos que despojarnos de esta mundanidad" dijo Francisco, rodeado de personas pobres.
 
 
Como suele hacerlo, Francisco habló espontáneamente tras dejar de lado versiones preparadas de dos discursos, visiblemente conmovido por las personas pobres y enfermas presentes en la habitación.
 
 
El Papa hizo referencia al hundimiento de un barco lleno de inmigrantes africanos frente a la isla italiana de Lampedusa, que según estimaciones habría dejado unos 300 muertos. Mencionó que el mundo actual "que no se preocupa por muchas personas que tienen que huir de la pobreza y el hambre, que huyen buscando libertad y que muchas veces encuentran la muerte".
 
 
"Muchos de ustedes han sido marginados por este mundo salvaje que no entrega empleos, que no ayuda, que no le importa si en el mundo hay niños que se están muriendo de hambre", sostuvo.
 
 
El Papa también manifestó que los conventos y monasterios católicos que están vacíos deberían ser abiertos para albergar a inmigrantes y refugiados.
 
 
Bergolio brindó una misa para varios miles de personas reunidas fuera del complejo donde está enterrado San Francisco, en la que pidió además respeto por el medio ambiente.