Palestinos piden a Corte Penal Internacional inicie pesquisa contra Israel
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Palestinos piden a Corte Penal Internacional inicie pesquisa contra Israel

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Palestinos piden a Corte Penal Internacional inicie pesquisa contra Israel

Se pide una investigación sobre las políticas de Israel en Cisjordania, Jerusalén Este y la Franja de Gaza desde que el estado palestino aceptó la jurisdicción de la CPI.

22/05/2018

LA HAYA.- El ministro palestino de Exteriores, Riad Malki, pidió este martes a la Corte Penal Internacional (CPI) que abra una “investigación inmediata” sobre los supuestos “crímenes” cometidos por Israel contra el pueblo palestino.

La demanda seguro empeorará las ya de por sí malas relaciones entre la Autoridad Palestina, que cuenta con el respaldo de Occidente, y el Gobierno del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. Las conversaciones de paz llevan congeladas más de cuatro años y los contactos entre ambos bandos son mínimos.

Hablando con reporteros en la sede de la CPI en La Haya, el canciller palestino, Riad Malki, dijo que presentó su pedido a la corte durante una reunión con su fiscal jefe, Fatou Bensouda.

El documento pide una investigación sobre las políticas de Israel en Cisjordania, Jerusalén Este y la Franja de Gaza desde que el estado palestino aceptó la jurisdicción de la CPI en 2014, agregó.

Esto incluye las políticas de asentamientos israelíes en Cisjordania y Jerusalén Este, además del reciente derramamiento de sangre en Gaza, donde más de 100 palestinos murieron por fuego israelí durante multitudinarias protestas a lo largo de la frontera, explicó Malki.

"En Israel hay una cultura de impunidad hacia los delitos cometidos contra palestinos”, dijo Malki. "Esta petición es la prueba palestina al mecanismo internacional de asunción de responsabilidades y respeto a la ley internacional”.

La CPI ha llevado a cabo una pesquisa preliminar desde 2015 sobre supuestos delitos cometidos en los territorios palestinos, incluyendo la política de asentamientos de Israel y supuestos delitos cometidos por ambas partes en la guerra de Gaza de 2014.

La iniciativa palestina podría acelerar la decisión sobre la posible apertura de una investigación completa que, en última instancia, podría derivar en acusaciones contra altos cargos israelíes.

La petición se produce en el peor momento en las relaciones israelí-palestinas en años, tras el traslado de la embajada de Estados Unidos de Tel Aviv a Jerusalén y los incidentes en la frontera de Gaza.

Israel sostiene que estaba defendiendo su frontera y acusó al grupo insurgente Hamas, que gobierna la Franja, de utilizar los disturbios para intentar perpetrar ataques.

En respuesta al pedido palestino a la CPI, Israel dijo que “revisará a fondo” una solicitud que calificó de “cínica” y de paso “absurdo”. Además acusó a los palestinos de incitar a la violencia contra Israel y de utilizar a mujeres y niños como escudos humanos. Las autoridades israelíes señalaron también que la corte no tiene jurisdicción en el caso porque el país no forma parte de ella”.

"Israel espera que la CPI y su fiscal no cedan a la presión palestina y se mantengan firmes ante los continuados esfuerzos palestinos para politizar la corte y desviarla de su mandato”, dijo Israel en un comunicado.

Aunque un país no forme parte de la CPI, sus ciudadanos pueden ser acusados por el organismo si son sospechosos de delitos en el territorio o contra un ciudadano de un estado miembro. La Corte Penal Internacional ha reconocido a "Palestina" como estado miembro.

La CPI puede acusar a los sospechosos, pero no tiene una fuerza policial propia y depende de la cooperación de sus socios para ejecutar las órdenes de detención.

Los palestinos parecen tener un caso especialmente sólido en lo referente a los asentamientos. En 2004, el máximo órgano jurídico de Naciones Unidas, la Corte Internacional de Justicia, dijo en una opinión consultiva que los puestos avanzados israelíes violaban la ley internacional. A finales de 2016, el Consejo de Seguridad de la ONU los declaró ilegales.

Más de 600 mil israelíes viven en Cisjordania y Jerusalén Este, dos territorios que los palestinos consideran parte de su futuro estado. Israel tomó ambas zonas, que estaban controladas por Jordania, en la guerra de 1967.

De acuerdo con la ley internacional, es ilegal trasladar poblaciones a o desde territorios ocupados.

Israel alega que Jerusalén Este es una parte indivisible de su capital _ aunque la anexión del territorio no está reconocida internacionalmente _ y que Cisjordania no es un territorio ocupado porque lo capturó de Jordania, no a los palestinos, y Amán no reclamó la zona.