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Tenemos que hacer frente a la desesperación: Obama

En una ceremonia en honor a los policías asesinados en Dallas, en la que estuvo acompañado por su predecesor George W. Bush, Obama llamó a los estadounidenses a no caer en la desesperación mientras se multiplican hechos violentos de alto perfil y conflictos raciales. 
Bloomberg
12 julio 2016 14:54 Última actualización 12 julio 2016 17:30
Barack Obama

A la ceremonia acudió el expresidente George W. Bush. (Reuters)

El presidente Barack Obama instó a los estadounidenses a darle la espalda a la desesperación después de la muerte de cinco policías en Dallas y dos civiles afroamericanos en Minnesota y Luisiana la semana pasada, reconociendo que la violencia ha desgarrado el tejido social en el país.

"Sé que los estadounidenses están luchando en este momento ante lo que hemos sido testigos ", dijo Obama el martes en Dallas durante una ceremonia en memoria de los oficiales muertos. Señaló que las muertes de los oficiales fueron "un acto no sólo de la violencia demencial sino de odio racial".

Acompañado por su predecesor, George W. Bush, Obama trató enfrentar la ansiedad entre los estadounidenses en medio de una serie aparentemente incesante de incidentes violentos de alto perfil. "Dallas, estoy aquí para decir: tenemos que rechazar tal desesperación”, señaló el mandatario.



Obama optó por dar un discurso en el servicio fúnebre para asegurar una amplia cobertura mediática, y se reunirá en privado con las familias de los oficiales asesinados después; además, llamó por teléfono a las familias de los dos afroamericanos asesinados por la policía: Alton Sterling, en Baton Rouge, y Philando Castilla, en St. Paul, durante su vuelo a Dallas.

En su discurso, Obama intentó colocarse en medio argumentando que no era correcto caracterizar "a todos los oficiales de policía como sesgados o intolerantes", así como tampoco lo era desestimar los reclamos del movimiento Black Live Matter. "No podemos apartar y separar a quienes se manifiestan de forma pacífica al tildarlos como problemáticos o paranoicos", dijo.

Antes del discurso de Obama, el expresidente George W. Bush honró a los cinco agentes muertos y llamó la atención de la división.

"A veces parece que las fuerzas que nos separan son más fuertes que las fuerzas que nos unen", dijo Bush. "Los argumentos giran con demasiada facilidad a la animosidad; el desacuerdo se transforma demasiado rápido en deshumanización. Con demasiada frecuencia juzgamos a otros grupos por sus peores ejemplos, mientras que nos medimos a nosotros mismos por nuestras mejores intenciones. Y esto ha puesto a prueba nuestros lazos de entendimiento y propósito común", señaló Bush.

El senador republicano por Texas John Cornyn también habló en el servicio y agradeció a Obama y su esposa por su asistencia.

El senador republicano Ted Cruz, uno de los antagonistas más feroces del presidente en el Congreso, compartió el avión presidencial con los Obama. La oficina de prensa de Cruz señaló en un breve comunicado que la Casa Blanca lo invitó.


Palabras ‘inadecuadas’

"He hablado en demasiados homenajes luctuosos durante el transcurso de esta presidencia", dijo Obama en Dallas. "He visto cómo las palabras pueden ser insuficientes para lograr un cambio. He visto cómo mis propias palabras han sido inadecuadas".

Obama ha expresado en repetidas ocasiones su frustración ante el Congreso por no actuar para endurecer las restricciones sobre armas después de una serie de asesinatos masivos a partir de la matanza de Sandy Hook, una escuela primaria en Newtown, Connecticut, en diciembre de 2012.

Funcionarios de la Casa Blanca reconocen que Obama ha sido visto con escepticismo por miembros de la policía desde que criticó a un oficial que detuvo a un profesor negro de Harvard en su propia casa, y dicha percepción se ha intensificado debido a su apoyo al movimiento Black Lives Matter. El presidente también es consciente de que su apoyo a medidas más estrictas en la portación de armas genera el riesgo de dividir al electorado.

Policía sobrecargada

Obama dijo que los conflictos entre la policía y las comunidades a las que sirven surgen en parte porque "pedimos a la policía demasiado y nos exigimos muy poco a nosotros mismos” al negar el financiamiento adecuado en el tratamiento de salud mental, educación y otros servicios públicos.

"Y entonces le decimos a la policía, usted es ahora un trabajador social, usted es el padre, usted es el maestro, usted es el consejero sobre drogas", dijo.

Desde el ataque del 7 de julio en Dallas, Obama ha invocado la sombría imagen de oficiales de la ciudad que fallecieron mientras intentaban proteger a quienes protestaban por homicidios de afroamericanos a manos de la policía en en Louisiana y Minnesota.

Al abordar los incidentes, Obama ha señalado que los líderes del movimiento Black Live Matters han denunciado la violencia contra los agentes y la creciente sensación entre la policía y los estadounidenses de a pie que se debe hacer más para enfrentar la disparidad racial en el sistema de justicia criminal.