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Niños suicidas se convierten en arma de Boko Haram en Nigeria

La Unicef advirtió que durante 2017 se elevó el uso de niños y niñas en ataques suicidas de este grupo. El año pasado fueron niñas las que concretaron la mayor parte de los atentados.
Bloomberg
03 febrero 2017 10:40 Última actualización 03 febrero 2017 10:55
Nigeria

El Ejército de Nigeria rescató a 200 niñas y 93 mujeres que habían sido secuestradas por Boko Haram. (AP)

Boko Haram usa niños de apenas nueve años como terroristas suicidas en tanto el ejército de Nigeria redobla su campaña destinada a destruir uno de los grupos militantes islamistas más mortíferos de África.

Boko Haram, que ha proclamado su lealtad a ISIS, ha enviado olas de combatientes suicidas, entre ellos mujeres y niños, a ciudades del noreste a los efectos de detonar explosivos en puestos de control, mercados y mezquitas.

El mes pasado dos adolescentes detonaron explosivos cerca de una mezquita en la Universidad de Maiduguri, en la capital del estado de Borno y dejaron un saldo de cuatro muertos –ellas incluidas- y 17 heridos.

“En 2017 se ha observado un alarmante uso de niños. Tenemos información sobre nueve niños, en su mayoría niñas, a los que ya se usado de esa forma”, dijo Rachel Harvey, jefa de protección infantil del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Unicef, en la capital, Abuya.






Boko Haram recurre cada vez más a niños como terroristas suicidas en momentos en que el ejército del presidente Muhammadu Buhari expulsa a los militantes de zonas que controlaban en el estado nororiental de Borno, cerca de las fronteras con Camerún, Chad y Níger.

El grupo ha secuestrado a miles de niños, entre ellos más de 200 escolares de la ciudad de Chibok en 2014, en una guerra que ha desplazado a 1.8 millones de personas de sus casas y ha hecho que unos 5 millones necesiten este año que se les proporcione alimentos, según la ONU.

En las últimas semanas se han sucedido los suicidas de apenas nueve años, dijo Victor Isuku, vocero de la policía en Maiduguri.

Las fuerzas de seguridad ahora buscan detectar indicios como niños que tengan movimientos rígidos como consecuencia de los explosivos que llevan sujetos al abdomen y una expresión distante en el rostro. Además, dijo, con frecuencia están solos.

“El año pasado fueron niñas quienes concretaron la mayor parte de los atentados suicidas con explosivos”, dijo en una entrevista. “Los insurgentes han aprovechado la forma en que la sociedad percibe a las mujeres y los niños. Ahora todos son sospechosos, independientemente de su edad y sexo”.

El llamado de Boko Haram a instaurar una ley islámica estricta en el norte de Nigeria, una región de mayoría musulmana, podría atraer a algunos alumnos de las madrasas, escuelas donde se deja a niños de apenas cinco años, conocidos como los “almajiri”, a cargo de estudiosos del Corán. Esos niños recurren a mendigar por las calles hasta que llegan a la adolescencia.

Si bien en el pasado feudal del país las escuelas proporcionaban un flujo constante de mano de obra barata para la elite, ahora los alumnos no están calificados para encontrar trabajo en una economía moderna, dijo William Hansen, un profesor de Ciencias Políticas de la American University de Nigeria en la ciudad nororiental de Yola.

Una cantidad significativa de miembros de Boko Haram, entre ellos su fundador, Mohammed Yusuf, y su líder actual Abubakar Shekau, asistieron a madrasas, dijo.