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Nicolás Maduro lanza ultimátum a manifestantes opositores

"Yo les voy a dar unas horas a los Chucky's, a los asesinos que tienen tomada la plaza Altamira y la avenida Francisco de Miranda, si no se retiran, voy a ir a liberar esos espacios con la fuerza pública", dijo el presidente venezolano.
Reuters
15 marzo 2014 18:23 Última actualización 15 marzo 2014 18:23
La policía camina a través de los gases lacrimógenos mientras manifestantes antigubernamentales tiran petardos durante los enfrentamientos en Caracas

La policía camina a través de gases lacrimógenos mientras manifestantes antigubernamentales tiran petardos durante los enfrentamientos en Caracas. (Reuters)

CARACAS.- El presidente venezolano, Nicolás Maduro, conminó el sábado a los manifestantes antigubernamentales a desalojar en cuestión de horas una emblemática plaza en Caracas que es un bastión opositor y dijo que si no la desocupará por la fuerza.

La Plaza Altamira, en el acomodado municipio capitalino de Chacao, se ha convertido en un escenario de choques casi cotidianos entre manifestantes y uniformados desde que comenzaron hace seis semanas las protestas contra el Gobierno de Maduro, que han dejado al menos 28 muertos en todo el país.

"Yo les voy a dar unas horas apenas a los Chucky's, a los asesinos que tienen tomada la plaza Altamira y la avenida Francisco de Miranda, si no se retiran, voy a ir a liberar esos espacios con la fuerza pública", dijo el presidente en una cadena de radio y televisión, llamando a los opositores como el personaje diabólico y asesino de la saga de películas Chucky.

La plaza Altamira es un lugar cargado de simbolismo para la oposición. Durante un fugaz golpe de Estado que sacó al entonces presidente Hugo Chávez del poder por unas horas, la plaza fue tomada por militares que se sublevaron. Desde entonces es el punto de reunión para demostraciones contra el gobierno socialista.

Durante esta ola de protestas, los manifestantes han venido cerrando el tránsito en las calles cercanas a la plaza con improvisadas barricadas. Y suelen protestar en el lugar hasta la noche, cuando fuerzas de seguridad lanzan gases lacrimógenos y perdigones para dispersarlos, que son respondidos con piedras y cócteles molotov.

"Les doy unas horas a los Chuckys para que se vayan para su casa", dijo Maduro durante un acto de homenaje a militares. "Definitivamente, la vamos a liberar. ¡Chuckys prepárense!, vamos por ustedes".

El mandatario socialista dijo que el viernes pidió un "plan especial, cultural, político, policial y militar" para desalojar a los manifestantes de la Plaza Altamira.

Aunque las protestas contra la galopante inflación, la escasez de productos básicos y la preocupante delincuencia llevan más de un mes, no hay indicios de que puedan hacer tambalear al presidente Nicolás Maduro, el heredero del fallecido Chávez que asumió hace 11 meses.

El sábado por la noche no había muchos manifestantes en la plaza Altamira. Pero en calles cercanas, más hacia el centro del municipio Chacao, personas formaron barricadas para cerrar el tráfico.

Fuerzas de seguridad llegaron más tarde y dispersaron con gas lacrimógeno las concentraciones, según testigos de Reuters y fotos publicadas en Twitter.

¿PLANES DE MAGNICIDIO?

Sin presentar mayores pruebas, como ha sucedido en el pasado, Maduro denunció que el Departamento de Estado estadounidense y el Pentágono están planeando su asesinato.

"Presidente Obama con todo respeto le digo, sé que en tu despacho están en el conjunto de recomendaciones (...) proponerte que autorices el asesinato del presidente de Venezuela como medida extrema para buscar la crisis en nuestro país, así lo denuncio", dijo Maduro.

"Si le llega este mensaje debe saber que sería el peor error de su vida, firmar la autorización del asesinato del presidente Nicolás Maduro", agregó el gobernante.

El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, dijo recientemente que el Gobierno venezolano estaba aplicando una "campaña de terror" para reprimir a sus propios ciudadanos. Poco después el canciller venezolano, Elías Jaua, lo llamó "asesino" acusándolo de fomentar los disturbios.