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Netanyahu respalda
a los islamistas sirios, informó ONU en junio

Más de mil 400 rebeldes sirios y extranjeros heridos y enfermos han sido atendidos en Israel. Su mando también se ha reunido con el Tsahal (ejército).
Gabriel Moyssen
28 enero 2015 21:11 Última actualización 29 enero 2015 5:0
Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel, respalda a islamistas sirios, según un informe de la ONU. (Reuters)

Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel, respalda a islamistas sirios, según un informe de la ONU. (Reuters)

El bombardeo israelí que el 18 de enero asestó un golpe a la Guardia Revolucionaria de Irán, el cuerpo de élite que apoya a Damasco contra los extremistas islámicos respaldados por Arabia Saudita, Qatar y la Alianza Atlántica, al matar al general Mohamed Alí Alahdadi, solo se sumó a una intervención cada vez más abierta en el conflicto sirio, que fue reportado desde junio por el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon.

En un informe citado por Foreign Policy, Ban explicó que “los rebeldes veteranos sirios, una vez en Israel, reciben tratamiento en un hospital de campo antes de regresar a Siria”, como parte de un “acuerdo de caballeros” que llevó al premier Benjamin Netanyahu a visitar el lugar en febrero de 2014.

Las incursiones aéreas israelíes, además, han logrado destruir o dañar instalaciones militares clave del gobierno de Damasco que estaban en la mira de guerrillas como el Frente el Nosra, aliado del Estado Islámico.

PIDEN AL HEZBOLÁ E ISRAEL FRENAR LUCHA

Los temores de una nueva guerra en Oriente Medio aumentaron tras choques entre Israel y la milicia libanesa chiíta del Hezbolá (Partido de Dios), que dejaron dos soldados hebreos y un casco azul español muertos. Benjamin Netanyahu, premier israelí, advirtió que el ejército está “listo para actuar con fuerza en cualquier frente”, mientras que Washington y Naciones Unidas pidieron evitar una “escalada de la situación”.

En el peor enfrentamiento desde que Israel y el Hezbolá libraron una guerra de un mes que mató a mil 200 personas en el sur de Líbano, los dos soldados hebreos perecieron cuando un misil antitanque impactó su vehículo, parte de un convoy que patrullaba las Granjas de Shebaa, área en disputa en la frontera.

Otros siete efectivos quedaron heridos y la respuesta llegó en forma de bombardeos aéreos y artilleros que alcanzaron varias poblaciones, entre ellas Mayidiya, donde se elevaban columnas de humo. No hubo un reporte inmediato de bajas, al tiempo que la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (Unifil) señaló que aún no determinaba la causa precisa de la muerte de un cabo español de 36 años, que desde China, en visita oficial, el canciller hebreo, Avigdor Lieberman, achacó al Hezbolá. La Unifil reportó que sus hombres observaron seis cohetes lanzados hacia Israel, y demandó a ambas partes mostrar “máxima moderación para impedir una escalada”.

En reacción a los cohetes, además, la aviación hebrea atacó en la madrugada dos bases del ejército sirio en la provincia de Kuneitra, en los Altos del Golán, zona que Israel ocupa parcialmente desde 1967. Moshe Yaalon, ministro de Defensa, recalcó que no se tolerará ninguna agresión por parte del régimen del presidente Bashar el Assad o de la insurgencia que intenta derrocarlo.

El Hezbolá, que domina el sur libanés y es apoyado por Irán, aseguró en su cadena, El Manar, que infligió “varias bajas en las filas enemigas” y obtuvo el respaldo del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas) ––al mando en Gaza y blanco de una ofensiva hebrea en 2014–– y de otra milicia palestina, Yijad (Guerra Santa) Islámica.

Con información de agencias