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Muere fiscal tomado como rehén en Turquía

El fiscal recibió un balazo en la cabeza durante el enfrentamiento con la policía y se le trasladó a toda prisa a un hospital, donde los médicos intentaron salvarle la vida; la policía recuperó el control del tribunal, ubicado en Estambul.
Agencias
31 marzo 2015 15:17 Última actualización 01 abril 2015 5:0
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El fiscal Mehmet Selim Kiraz, sujetado por un extremista. (Reuters)

El fiscal Mehmet Selim Kiraz, sujetado por un extremista. (Reuters)

ESTAMBUL.- Fuerzas especiales de la policía turca asaltaron ayer por la noche el juzgado de Estambul donde fue tomado como rehén el fiscal Mehmet Selim Kiraz por rebeldes del Partido Revolucionario de Liberación Popular-Frente (DHKP-C); dos insurgentes perecieron en la acción y Kiraz, herido, murió poco después en un hospital.

“Después de negociar pacientemente por seis horas y mantener todos los canales de diálogo abiertos, se realizó la operación después de que se escucharon disparos en el interior. Los dos terroristas fueron capturados muertos”, señaló a la prensa Selami Altinok, jefe de la policía de la mayor ciudad del país euroasiático.

Las cadenas locales de televisión, que suspendieron su transmisión en vivo en un primer momento por órdenes oficiales, difundieron escenas dramáticas del asalto al juzgado de Caglayan con columnas de humo y una ambulancia que salió del edificio, acompañadas por el ruido de disparos.

El primer ministro Ahmet Davutoglu confirmó más tarde el deceso de Kiraz, quien recibió cinco balazos, incluyendo tres en la cabeza; no quedó claro de inmediato quién lo ultimó.

El fiscal estaba a cargo de un caso altamente sensible, la muerte de Berkin Elvan, de 14 años, después de las violentas protestas contra el gobierno islamista del entonces premier Recep Tayyip Erdogan ––ahora en el Ejecutivo–– en 2013. Los captores, que entraron al tribunal vestidos como abogados y subieron al sexto piso, donde está la oficina de Kiraz, exigieron que la policía reconociera en cadena nacional su responsabilidad, ya que una granada de gas lacrimógeno lanzada por agentes antimotines impactó la cabeza del joven, que pereció en marzo del año pasado luego de nueve meses en coma. Elvan, quien se convirtió en un símbolo del movimiento opositor, salió a comprar pan cuando fue herido, igual que miles de manifestantes descontentos por el autoritarismo de Erdogan.

El DHKP-C también exigió que el policía responsable fuera procesado en una “corte popular” para liberar a Kiraz, tras advertir que de lo contrario sería ejecutado a las 15:36 horas.

El plazo transcurrió sin incidentes y Altinok reportó que continuaban las negociaciones, en las que intervino el titular de la barra de abogados de Estambul; a las 17:00, los rebeldes hablaron con una cadena kurda con sede en Alemania, para recalcar que el tiempo se agotaba. “Si no se cumplen nuestras demandas, castigaremos al fiscal. Si hay una intervención, pelearemos hasta la última bala”, advirtieron. Por la noche, el padre de Elvan les pidió vía telefónica la liberación de Kiraz, asegurando que “la sangre no puede lavar la sangre”.

El DHKP-C, fundado en 1978, busca crear un Estado socialista, se opone a la Alianza Atlántica y es considerado una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea. Sin lograr el respaldo masivo de otras agrupaciones rebeldes, como el Partido de los Trabajadores Kurdos (PKK), en 1992 asesinó a dos contratistas militares norteamericanos y atacó con un cohete el consulado estadounidense en Estambul; en 2013 las autoridades lo relacionaron con un atentado suicida contra la embajada de Washington en Ankara, que mató a un guardia y al agresor.

IGNORAN CAUSAS

El episodio coincidió con el mayor apagón en 15 años en Turquía, que afectó a más de 40 provincias e interrumpió el transporte público y los aeropuertos. Por la noche el suministro eléctrico se reanudó en 90 por ciento, pero Taner Yildiz, ministro de Energía, dijo que aún se ignoraban las causas de la suspensión, mientras que Davutoglu no descartó un sabotaje.