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Millones de sirios desplazados sufren nevada: ONU

01 febrero 2014 10:8 Última actualización 14 diciembre 2013 20:4

   [Muchos viven en tiendas de campaña sin calefacción alguna, dijo la representante de Naciones Unidas, Valerie Amos. / Reuters] 


 
AP
 
Damasco.- La directora de la agencia de asistencia humanitaria de Naciones Unidas, Valerie Amos, visitó Siria este sábado para hablar con funcionarios del gobierno sobre las formas de mejorar las condiciones en que viven millones de desplazados por la guerra civil del país mientras una tormenta de nieve azota la región.
 
La tormenta ha empeorado las condiciones terribles en las que viven los refugiados sirios, muchos de los cuales viven en tiendas de campaña sin calefacción alguna. Amos dijo que su propio viaje a Siria procedente de Líbano se retrasó debido a la tormenta.
 
"También acabo de estar en Líbano y pude hablar con el equipo (de la ONU) sobre los programas que hemos iniciado para ayudar a la gente durante el invierno", dijo Amos en breves declaraciones en la capital siria. "El invierno es extremadamente riguroso como pueden ver. Tuve demoras en mi viaje aquí", agregó.
 
Amos se reunió con el ministro de relaciones exteriores Walid al-Moallem, el vicecanciller Faysal Mikdad y la ministra de asuntos sociales Kinda Shammat antes de regresar a Líbano el sábado más tarde.
 
Después de su reunión con Amos, Shammat dijo que las dos partes acordaron mejorar su cooperación con "organizaciones internacionales para traer toda la ayuda a todas las áreas sirias y a aquéllos que merecen esa ayuda". No dio detalles.
 
La tormenta, que comenzó el miércoles, afectó extensas partes de Siria al igual que Líbano y Jordania, donde cientos de miles de sirios han huido desde que comenzó la crisis del país en marzo de 2011. La guerra civil ha dejado más de 120,000 muertos.
 
El sábado por la tarde, el tiempo mejoraba y los cielos se despejaban mientras la tormenta Alexa llegaba a su fin. Sin embargo, aunque los cielos estaban claros, la temperatura seguía siendo gélida y obligó a muchos refugiados sirios que viven en territorio libanés a quedarse en sus tiendas.
 
Los activistas distribuyeron decenas de calentadores de diésel en el pueblo de Arsal, en la frontera con Líbano, donde viven más de 40.000 refugiados sirios, pero no hubo suficientes para todos.
 
"Hay familias que se protegen del frío con frazadas y tiritan de frío", dijo Baseem al-Atrash, quien dirige la organización de asistencia Jusour al-Nour (Puentes de esperanza).
 
En Beirut, el primer ministro de Italia Enrico Letta se reunió con su homólogo libanés Najib Mikati y prometió que Roma les dará 50 millones de dólares para ayudar a Beirut a manejar la crisis de refugiados.
 
Líbano, un país de 4.5 millones de habitantes, actualmente alberga un millón de refugiados.