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Miles rezan en mezquita indonesa a una década del tsunami

Unos cinco mil hombres, mujeres y niños se reunieron dentro del edificio de la mezquita de 135 años que quedó en pie luego del tsunami de 2004, que arrastró todo y dejó por lo menos 226 mil muertos. Es el mayor rezo masivo en la mezquita desde el desastre.
Reuters
25 diciembre 2014 11:56 Última actualización 25 diciembre 2014 16:52
Mezquita en Indonesia

"Alá mantuvo su casa intacta, eso es lo que creemos nosotros, los musulmanes", dijo Azman Ismail, el gran imán de la Gran Mezquita de Baiturrahman. (Reuters)

BANDA ACEH, Indonesia.- Miles de indonesios se congregaron para rezar en una mezquita, uno de los pocos edificios que quedaron en pie en Banda Aceh, la ciudad destruida por el tsunami que hace 10 años dejó al menos 226 mil muertos.

La foto de la mezquita de 135 años que quedó aislada en una planicie de desolación después de que casi todo lo que estaba alrededor fuera llevado por las aguas, se convirtió en una de las imágenes más memorables del desastre.

La devastación fue causada por una ola originada en un sismo de magnitud 9.1 frente a la costa de la isla indonesia de Sumatra en 2004.


"Alá mantuvo su casa intacta, eso es lo que creemos nosotros, los musulmanes", dijo Azman Ismail, el gran imán de la Gran Mezquita de Baiturrahman, a Reuters.

Unos cinco mil hombres, mujeres y niños se reunieron dentro del edificio, en lo que representó el mayor rezo masivo en la mezquita desde el tsunami.

La provincia de Aceh sufrió la carga más pesada de la devastación, con al menos 168 mil muertos por el tsunami que también dejó miles de víctimas en Sri Lanka, India y Tailandia.

Syahirizal Abbas, un responsable del gobierno local, dijo que estaba participando "para rezar por que los muertos sean bien recibidos junto a Alá".

Si bien el tsunami causó destrucción, Ismail dijo que también había llevado a la paz en la provincia, que había sufrido años de conflictos entre los rebeldes y los militares -además del muy necesario desarrollo.

"El tsunami debe ser visto como una bendición en lugar del castigo de Alá", dijo a los fieles Syeikh Ali Jaber, un imán de Arabia Saudita.