Merkel vence y logra su cuarto mandato en Alemania
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

Merkel vence y logra su cuarto mandato en Alemania

COMPARTIR

···
Mundo

Merkel vence y logra su cuarto mandato en Alemania

La canciller admitió que esperaban un mejor resultado, "pero me alegro con ustedes de haber logrado los objetivos estratégicos de esta campaña". Un partido de extrema derecha entra al Parlamento en más por primera vez en más de medio siglo.

Redacción
25/09/2017
Al registrarte estas aceptando el aviso de privacidad y protección de datos. Puedes desuscribirte en cualquier momento.

BERLÍN. La canciller Angela Merkel logró un cuarto mandato el domingo en las elecciones alemanas, pero tendrá que construir una coalición incómoda para formar gobierno después de que su bloque conservador sufrió el impacto del creciente apoyo a la extrema derecha.

El partido antiinmigración Alternativa para Alemania, Alternative für Deutschland (AfD), sorprendió al "establishment" al lograr un 13.1 por ciento de los votos, según resultados proyectados, lo que llevará al Parlamento a abrir la puerta a un partido de extrema derecha por primera vez en más de medio siglo.

El bloque conservador que apoya a Merkel resultó el más votado, pero con sólo el 33.2 por ciento de los sufragios su nivel de apoyo cayó a su nivel más bajo desde 1949, la primera vez que se celebraron elecciones nacionales en la Alemania de posguerra.

Cuando Angela Merkel subió al escenario en la central de su partido en Berlín, la Konrad-Adenauer-Haus, la multitud adentro exclamó eufóricamente “Angie, Angie, Angie”, un apodo que le está acompañando desde hace un par de años.

Con su conocida presencia soberana resumió: “Por supuesto hemos esperado un mejor resultado. Pero me alegro con ustedes de haber logrado los objetivos estratégicos de esta campaña política: somos la fuerza dominante.

Somos el partido más fuerte, tenemos el mandato de construir el próximo gobierno, y no puede haber un gobierno de coalición construido contra nosotros", agregó Merkel.

Sin embargo, no hizo ninguna alusión con respecto a la constelación de una coalición política, que la canciller necesitará para poder gobernar con eficiencia. En vez de eso puntualizó el rumbo de su futura política: “Propiciar bienestar económico. Para ser un país socialmente justo y para construir una Europa fuerte. Se trata también de combatir la migración ilegal junto con las orígenes y causas de la migración.”

Sus principales rivales, los socialdemócratas, también recibieron su peor resultado desde la década de 1940, al lograr sólo el 20,8 por ciento de los votos, por lo que casi la mitad de los votantes dio la espalda a los dos partidos que han dominado la política alemana desde la Segunda Guerra Mundial.

El candidato principal por parte del SPD, Martin Schulz y cuyo partido en el periodo actual se encuentra en el gobierno junto con el CDU, ya descartó una nueva coalición: “Nosotros somos el partido de la oposición.” Al mismo tiempo insinuó querer liderar el contrapeso ante el gobierno bajo de Merkel.

Durante la difusión de los primeros resultados preliminares, políticos de casi todos los partidos hicieron énfasis en el desafío que representa el nuevo partido de la derecha en el parlamento federal.

Así, por ejemplo, el presidente del gobierno regional del Estado federal Turingia Bodo Ramelow, del partido Die Linke, constató en una entrevista con el noticiero especial de la televisión pública ARD que hasta ahora el AfD solamente “ha saboteado el trabajo” en aquel parlamento regional.

FFiel a su polémica política desde su primera aparición pública, y apoyados en los últimos meses por la agencia estadounidense Harris Media la cual también ha trabajado para Donald Trump, el candidato principal de la AfD, Alexander Gauland se refirió a Angela Merkel y los demás partidos con un tono entre combativo y amenazante: “Les vamos a cazar. Nosotros vamos a recuperar nuestro país y nuestro pueblo.”


EXTREMA IZQUIERDA Y EXTREMA DERECHA

Las elecciones se llevaron a cabo en medio del creciente apoyo a los partidos de extrema izquierda y de extrema derecha en toda Europa.

Alemania, en particular, está lidiando con la llegada de más de un millón de refugiados, tensiones con Rusia por las incursiones de Moscú en Ucrania y dudas sobre el futuro de Europa desde que Reino Unido optó en un referendo su salida de la Unión Europea.

Inmediatamente después de que se conocieran los primeros resultados a boca de urna, la vicepresidenta del Partido Socialdemócrata (SPD), socio menor en una "gran coalición" con los conservadores de Merkel durante los últimos cuatro años, dijo que su partido ahora estará en la oposición.

"Para nosotros, la gran coalición termina hoy", dijo Manuela Schwesig a la cadena de televisión ZDF. "Para nosotros está claro que entraremos en la oposición, como lo exigió el votante".

Sin el SPD, el único camino directo para que Merkel tenga mayoría en el Parlamento será unirse con el Partido Democrático Libre (FDP, por sus siglas en alemán) y con los Verdes, lo que formaría una coalición que se conoce en Alemania como "Jamaica", ya que los colores negro, amarillo y verde de los tres partidos coinciden con la bandera del país caribeño.

Tal acuerdo no ha sido puesto a prueba a nivel nacional y es considerado ampliamente como inestable. Tanto el FDP como los Verdes han minimizado la perspectiva de una coalición tripartita, pero no obtuvieron suficientes escaños el domingo para darle a Merkel una mayoría por su propia cuenta.

¿De dónde viene el éxito del AfD?

A pesar de duras luchas internas por el liderazgo, el partido de la derecha extrema más fuerte desde el fin de la segunda guerra mundial se ha colocado como un actor político que está marcando la pauta. Debido a su fama en la población alemana, el partido de los socialdemócratas, de los democristianos de Merkel e incluso el de la izquierda se han acercado a este sector de la población mediante la reproducción de los discursos del AfD.

Su auge se debe a una mezcla de factores coyunturales y estructurales, pero destacan mayormente dos de ellos: las consecuencias negativas de un proyecto económico implementado con mayor rigor a partir del gobierno de los socialdemócratas y los verdes entre 1998 y 2005, así como un fuerte y profundo racismo y rechazo-odio ante todo y todos lo que no cuadra en el imaginario clasificado como “alemán” o “cristiano-europeo-occidental”.

En septiembre de 2016, un diputado de aquel partido visitó México en el marco del año dual Alemania-México.

Detlev Spangenberg tiene un puesto en el parlamento estatal de Sajonia desde 2014 –uno de los cinco Estados del Este, que después de la caída del muro de Berlín fue integrado en la actual República Federal de Alemania.

En entrevista con El Financiero el político constató que el éxito vertiginoso de su partido se debió gracias al rechazo del euro, la sensación injusta de que Alemania aporta demasiado dinero a la Unión Europea y a la actual política migratoria.

Enfatizó el diputado regional: “La receta exitosa es el hecho de que el AfD es la vieja Unión Demócrata Cristiana, donde los valores siguen siendo los mismos.

“Se podría decir que fue su primer pequeño logro político con demandas originalmente genuinas de la AfD y que hoy en día se convirtieron en la línea oficial (algo que también parece sorprender al político).

“Curiosamente, los grandes partidos giran hacia nuestro rumbo. Que ahora aprueban leyes de asilo más rígidas, que ahora deportamos más rápido. Nosotros lo dijimos hace más o menos un año. Y en aquella época estaban insultando al partido, declarándonos como racistas, como enemigos de extranjeros, como populistas. Ahora el mismo CDU y CSU, el partido hermano del CDU en Bavaria, hacen lo mismo; las mismas frases.”

Con información de Timo Dorsch y Reuters*

,
web_elecciones_alemania_01
,