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Masacre en Siria con armas químicas

10 febrero 2014 5:1 Última actualización 22 agosto 2013 5:17

[De 200 a mil 400 fallecidos, es el saldo del bombardeo perpetrado contra rebeldes / Reuters]


 
Agencias
 
BEIRUT.–– De 200 a mil 400 víctimas, en su mayoría mujeres y niños, dejó un bombardeo de cohetes con ojivas químicas contra los bastiones rebeldes de Ain Tarma, Zamalka y Yobar en Damasco, denunció la oposición siria, aunque el gobierno del presidente Bashar el Assad rechazó las acusaciones y las atribuyó a la 'histeria y el tambaleo de la guerrilla.
George Sabra, líder del Consejo Nacional Sirio (CNS), afirmó que la cifra de muertos por gas venenoso asciende a mil 300 en el oriente de la capital. “No es la primera vez que el régimen ha utilizado armas químicas, pero estos crímenes constituyen un punto decisivo en sus operaciones. Esta vez se trató de aniquilar, más que de aterrorizar”, aseveró en Estambul. No obstante, otras fuentes del mismo CNS indicaron que el número es de 650.
 
 
El bombardeo se produjo antes del amanecer del jueves; fuertes ataques aéreos continuaron a lo largo del día en Yobar y Muadamiya, otro suburbio con presencia de los rebeldes. A su vez, la guerrilla atacó con morteros al ejército en el distrito de Malki, donde El Assad tiene una residencia.
 
 
El Centro de Emergencia Duma expuso que el saldo es de 213 bajas. “Muchas de las víctimas son mujeres y niños. Llegaron con las pupilas cerradas, los miembros fríos y espuma en la boca. Los especialistas dicen que son síntomas típicos de los agentes nerviosos”, como el gas sarín, indicó una enfermera. Un video presuntamente filmado en el barrio de Kafr Batna mostró un salón con más de 90 cádaveres, que parecían pálidos o color ceniza, sin heridas visibles.
 
 
Sin embargo, Omar Zoabi, ministro de Información sirio, recalcó que las denuncias son 'ilógicas e inventadas', postura que compartió la cancillería de Rusia, uno de los principales aliados de Damasco, al manifestar que fue una 'provocación' de los rebeldes, tres días después del arribo de los expertos de Naciones Unidas que estudiarán las versiones sobre el empleo anterior de armamento químico en la guerra. De confirmarse el uso de armas químicas, sería el peor incidente de su tipo desde 1988, cuando el líder irakí, Sadam Husein, liquidó a miles de civiles kurdos en Halabja.
 
 

Pese al agravamiento del conflicto, el jefe del Estado Mayor Conjunto del Pentágono, Martin Dempsey, reiteró que la administración Obama descarta una intervención, que hundiría a las tropas en un país dividido por las rivalidades étnicas. (Agencias)