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Marcha de la oposición es reprimida por Maduro en Venezuela

El gobierno del presidente Nicolás Maduro no sólo salió ayer a las calles para celebrar con quienes lo apoyan, también demostró su fuerza contra quienes no lo hacen.
Mariana León | Enviada Especial 
04 abril 2017 21:33 Última actualización 05 abril 2017 5:0
La policía en Caracas arremetió contra opositores que marchaban contra el Golpe Estado del presidente, Nicolás Maduro.

La policía en Caracas arremetió contra opositores que marchaban contra el Golpe Estado del presidente, Nicolás Maduro.

CARACAS.- Cuando empieza la música, una mujer militar, vestida con su camuflaje de batalla, toma la mano de su compañero y lo invita a bailar. En el sonido, a todo volumen, se escucha “Venezuela es roja, rojita, con mi comandante derrotamos a los fascistas”.

La pareja improvisada sonríe mientras da giros rápidos en medio de una ola de personas. Las banderas de tres colores y estrellas flotan sobre las cabezas de los miles de asistentes a la marcha. Algunos saltan, todos cantan. Es un ambiente de fiesta.

Acaba de terminar el discurso del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en la avenida Universidad, a unos pasos de la Asamblea Nacional (AN). El vicepresidente del partido, Diosdado Cabello, concluyó gritando en el micrófono que los opositores no llegaron por falta de “quórum” y, cerrando el puño, dijo que Miraflores –el Palacio de Gobierno- nunca será para ellos.

A cuatro kilómetros de ahí, la historia se cuenta diferente. En la avenida Libertador, los últimos manifestantes opositores queman la propaganda oficial en medio de la calle y arrancan los pendones con la imagen de Chávez y Maduro. “¡Muy bien!, Eso es resistencia”, grita y aplaude un señor que lleva una gorra con los colores de la bandera venezolana, mientras camina retirándose del humo negro.

El gobierno del presidente Nicolás Maduro no sólo salió ayer a las calles para celebrar con quienes lo apoyan, también demostró su fuerza contra quienes no lo hacen.

La cita para marchar con el Movimiento Unido Democrático (MUD) de Plaza Venezuela hasta el Palacio Legislativo -a unas calles de donde el PSUV dio su discurso-era a las 10 de la mañana, pero antes de eso la Policía Nacional Bolivariana para el Orden Interno había cercado el lugar y controlado todos los accesos. Las estaciones del metro, cerradas. Nadie podía entrar.

En la esquina del edificio de “La Previsora”, el punto de reunión más común, llegaron algunos que no sabían qué iba a pasar. Por twitter, el MUD informaba que los enfrentamientos con la policía ya habían comenzado. Estaban cerrándoles el paso unas calles antes, en la avenida Libertador, arrojándoles gas lacrimógeno, intentado dispersar los contingentes.

En el punto de choque, a la altura de la Plaza Brion, llegó el presidente de la AN, Julio Borges, el vicepresidente, Freddy Guevara; el gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles; la esposa de Leopoldo López, Lilian Tintori y otros legisladores que encabezaban sus propios grupos para plantarse delante de un bloque de la policía.

Poco antes del medio día los ataques contra los manifestantes se intensificaron: el gas lacrimógeno era tan fuerte que muchas personas tuvieron que correr en dirección contraria de donde estaban los guardias. Vecinos de uno de los edificios construidos por Hugo Chávez lanzaron botellas a la cabeza de los opositores. Quienes no traían casco se cubrían con las manos para evitar los proyectiles. Se reportaron más de diez heridos y al menos seis detenidos.

Antes de las dos de la tarde, el gobierno había conseguido su objetivo, en la avenida Libertador ya no había casi nadie…y los manifestantes no habían llegado al punto donde se reunieron los miembros del partido en el poder.