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Malasia confirma pena de muerte a mexicanos por narcotráfico 

Por el delito de narcotráfico cometido hace siete años, la justicia de Malasia confirmó la pena de muerte a los mexicanos Luis Alfonso, Simón y José Regino González Villarreal. 
Redacción
23 abril 2015 1:57 Última actualización 23 abril 2015 1:57
Luis Alfonso, Simón y José Regino, detenidos en Malasia. (Especial)

Como último recursos, los imputados pueden solicitar el perdón real para evitar la horca. (Especial)

Los mexicanos Luis Alfonso, Simón y José Regino González Villarreal recibieron este jueves la confirmación por parte del Tribunal Federal de Malasia su sentencia de pena capital por el delito de narcotráfico cometido hace siete años.

Acompañados de familiares y del embajador mexicano en ese país, Carlos Félix, los connacionales se presentaron en el tribunal en la capital administrativa de Purtrajaya para escuchar el dictamen de la autoridad.
Los cinco jueces del tribunal desestimaron los argumentos de la defensa, que apuntó a las supuestas inconsistencias de las pruebas y manipulación de la droga incautada.

Kitson Foong, uno de los abogados defensores, expresó su "decepción" y tristeza por el fallo del tribunal y lamentó que no hayan admitido sus alegaciones.

"Hemos intentado con nuestros argumentos que el tribunal entendiera que la cadena de custodia sobre la principal prueba contra mis clientes había fallado. Los jueces no han estimado nuestras explicaciones", señaló el litigante.

"Ahora es momento de estar con la familia y con los chicos antes de su traslado y valoraremos los próximos pasos a realizar", agregó.

Los hermanos, originarios de Sinaloa llegaron a la sede judicial esposados y escoltados por una decena de agentes.

Además de Luis (47 años), Simón (39) y José Regino (37), se sentaron en el banquillo el singapurense Lim Hung Wa y el malasio Lee Boon Sid, a los que los jueces también confirmaron la pena capital.

Los mexicanos, que se han mantenido serenos e incluso sonrientes durante la visita, fueron sacados rápidamente de la sala tras escuchar el veredicto.

Los cinco condenados fueron detenidos el 4 de marzo de 2008 en una redada realizada por la Policía en la ciudad de Johor Bahru, junto a la frontera con Malasia.

En la operación, los agentes de la brigada antinarcóticos decomisaron unos 29 kilos de metanfetamina, un alijo valorado en 15 millones de dólares, aunque cerca de un tercio desapareció bajo custodia policial.

El 17 de mayo de 2012, el magistrado Mohamed Zawawi Saleh del Tribunal Superior, conocido por el apodo del "juez soga", halló culpables a los tres hermanos mexicanos y los otros dos acusados y los sentenció a morir en la horca.

Posteriormente, la defensa acudió al Tribunal de Apelaciones, que ratificó la pena capital en agosto de 2013.

Como último recurso, los tres imputados pueden solicitar el perdón real para evitar la horca, que es como se ajusticia a los reos de muerte en Malasia.