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Macri afronta primera huelga nacional

Mientras la huelga dejaba varias ciudades sin autobuses y colegios, bancos y aeropuertos sin operar, Mauricio Macri inauguró el Foro Económico Mundial sobre América Latina con la presencia de empresarios y bajo fuertes medidas de seguridad.
AP
06 abril 2017 8:45 Última actualización 06 abril 2017 13:27
Argentina

(AP)

BUENOS AIRES.- En un marco de creciente conflictividad social el sindicalismo realizaba su primera huelga nacional contra el presidente Mauricio Macri con quien mantiene un pulso por las reformas económicas que, según los gremios, amenazan las conquistas del poderoso movimiento obrero argentino.

Sindicatos de distintas actividades productivas y de los sectores del transporte público, la educación y la salud adhirieron al paro convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), la principal organización sindical, y las dos facciones de la Central de los Trabajadores de Argentina (CTA).

El gobierno admitió que la huelga tiene alta adhesión, pero denunció que esconde un "mecanismo extorsivo".

Las fuerzas de seguridad aseguraron parcialmente el tránsito de las personas que se movilizaron en automóvil para llegar a sus lugares de trabajo en varios accesos a la capital argentina bloqueados por partidos políticos y organizaciones sociales de izquierda que apoyan la huelga. Para ello emplearon carros hidrantes con el fin de retirar a los manifestantes, varios de los cuales fueron detenidos.

Las fuerzas de seguridad aseguraron el tránsito de las personas que se movilizaron en automóvil para llegar a sus lugares de trabajo en varios accesos a la capital argentina bloqueados por partidos políticos y organizaciones sociales de izquierda. Para ello emplearon carros hidrantes con el fin de retirar a los manifestantes, varios de los cuales fueron detenidos.

Mientras la huelga dejaba varias ciudades sin autobuses y colegios, bancos y aeropuertos sin operar, Macri inauguró el Foro Económico Mundial sobre América Latina con la presencia de cientos de empresarios y bajo fuertes medidas de seguridad.

El presidente ratificó el modelo económico que modificó las políticas populistas de su antecesora, la peronista de centroizquierda Cristina Fernández (2007-2015).

"Para acelerar el crecimiento tenemos que ratificar la convicción de lo que hemos hecho y profundizar las herramientas que aumenten la confianza" en el país tras "años de aislamiento que profundizaron la pobreza", sostuvo.

Asimismo se lamentó de que "siempre se comunica más el conflicto que el acuerdo" y dijo creer "en las mesas de diálogo donde está la política, los empresarios y trabajadores fijando reglas y esfuerzos compartidos".

Por su parte, la CGT, que en otros momentos mostró posiciones conciliatorias con el gobierno, dijo que el paro es "contundente".

El secretario de la central, Pablo Moyano, advirtió que si el gobierno "sigue provocando y no llama a una verdadera mesa de diálogo" las protestas "se van seguir profundizando".

Hugo Yasky, líder de la CTA de los Argentinos, dijo en tanto que con "más de 90% de adhesión... el país claramente plebiscitó el rechazo a las políticas de ajuste del gobierno... y dijo basta de ponerle techo a las paritarias (negociaciones salariales), de aumentos por debajo de la inflación y de los numerosos despidos".