Los errores del FBI en el caso Clinton, 'sin fines políticos'
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Los errores del FBI en el caso Clinton, 'sin fines políticos'

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Los errores del FBI en el caso Clinton, 'sin fines políticos'

Según un informe de la oficina del Inspector General del Departamento de Justicia, James Comey ignoró normas de la entidad en las investigaciones de Clinton.

Redacción
15/06/2018
Hillary Clinton
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El exdirector del Buró Federal de Investigaciones (FBI), James Comey, ignoró normas de la entidad en las investigaciones del 2016 sobre los correos electrónicos de la exsecretaria de Estado, Hillary Clinton, pero no tuvo motivaciones políticas, según un informe de la oficina del Inspector General del Departamento de Justicia.

Agregó que Comey no siguió procedimientos adecuados, pero no se encontró ninguna evidencia de motivación política para influenciar en el resultado de la elección presidencial de ese año, en la que Clinton fue la candidata demócrata.

El entonces director del FBI provocó un terremoto político al reabrir, apenas una semana antes de la votación de 2016, una investigación sobre las denuncias relativas a la eliminación de correos electrónicos de un servidor privado que Clinton utilizó cuando era secretaria de Estado.

La demócrata consideró que esa decisión fue una de las causas de su derrota ante Donald Trump, aunque aún antes de las elecciones, Comey admitió que la exsecretaria de Estado no había cometido ningún delito.

El director del FBI, Christopher Wray, afirmó que la agencia acepta las conclusiones de la investigación interna del Departamento de Justicia en torno a sus pesquisas sobre Clinton, por la gestión de sus correos electrónicos, al tiempo que subrayó que “no se han descubierto pruebas sobre un sesgo político”.

En tanto, la fiscal general de Nueva York, Barbara Underwood, presentó una demanda contra la Fundación Donald J. Trump por no tener fines filantrópicos y operar para castigar a empresarios rivales, así como apuntalar la imagen política del mandatario.

“La fundación es una chequera en blanco para cubrir los gastos personales de Trump o sus negocios sin fines de lucro”, argumentó la fiscal en la demanda, que exige su disolución y el pago de 2.8 millones de dólares.