Mundo

Liberación de general, en riesgo por operativos militares: FARC

La liberación del general del ejército colombiano es una condición que puso el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, para la continuidad de la negociación de paz que busca poner fin a un conflicto armado de medio siglo.
Reuters
23 noviembre 2014 14:27 Última actualización 23 noviembre 2014 14:33
[Bloomberg]El Gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC aplazaron hasta mediados de abril la reanudación de los diálogos de paz en La Habana. 

[Bloomberg]El Gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC aplazaron hasta mediados de abril la reanudación de los diálogos de paz en La Habana.

BOGOTÁ.- La guerrilla colombiana de las FARC denunció que la liberación de un general del ejército capturado hace una semana con dos acompañantes está en riesgo y podría retrasarse debido a las intensas operaciones militares en una zona selvática en donde se encuentran los rehenes.

La liberación es una condición que puso el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, para la continuidad de la negociación de paz que busca poner fin a un conflicto armado de medio siglo.

El mandatario suspendió el proceso de paz después de la captura del general Rubén Darío Alzate, un suboficial y una abogada en una zona selvática del departamento del Chocó.


Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) dijeron en un comunicado que en la zona en donde permanece Alzate se registran desembarcos de tropas, bombardeos, sobrevuelos de aeronaves de inteligencia y medidas que restringen el movimiento de la población civil.

"Mientras esta situación no sea modificada sería improbable tener de regreso a la libertad en la próxima semana al general Alzate y a sus acompañantes", precisó el grupo rebelde.

De inmediato no hubo ninguna reacción del gobierno ni de las autoridades militares a la denuncia de la guerrilla, que se produjo un día después de que Santos dijo que tiene en su poder las coordenadas de los sitios en donde se producirán las entregas de los rehenes.

Así mismo, las FARC dijeron que la liberación de los soldados Paulo César Rivera y Jonathan Andrés Díaz, secuestrados durante combates con el Ejército en el departamento de Arauca, una zona petrolera y ganadera del noreste del país, fronteriza con Venezuela, se producirá el martes.

CRUZ ROJA ENCARGADA DE LA LOGÍSTICA

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) está a cargo de la logística para recibir a los rehenes, mientras que Cuba y Noruega harán parte de la misión humanitaria.

Las FARC, que cuentan con unos 8 mil combatientes y son consideradas una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, calificaron a los militares como prisioneros de guerra y su futura entrega como un gesto de paz.

Cuba y Noruega, países garantes del proceso de paz con el que se busca poner fin a un prolongado conflicto interno que ha dejado más de 200.000 muertos, facilitaron la semana pasada un acuerdo entre el Gobierno de Santos y las FARC para liberar a los soldados, así como al general Alzate y a sus acompañantes.

El secuestro del alto oficial interrumpió abruptamente la negociación que se realiza en Cuba, sumiéndola en su peor crisis en dos años, y dejó en el aire momentáneamente el proceso que más avances ha logrado para poner fin al conflicto.

Alzate se convirtió en el primer general capturado por la insurgencia en la historia de la confrontación en Colombia.

Pese al diálogo de paz en La Habana, el conflicto continúa y son frecuentes los ataques, los bombardeos y los combates.

Aunque han sido debilitadas por más de una década de una ofensiva militar apoyada por Estados Unidos en la que han muerto varios de sus líderes, las FARC aún tienen capacidad de realizar acciones de gran impacto.

En el diálogo de paz, las partes han logrado acuerdos parciales para dar acceso a la tierra a campesinos pobres, sobre garantías para que los guerrilleros puedan participar en la política, y sobre la lucha contra el narcotráfico.

Todavía quedan pendientes temas complejos como la compensación a las víctimas, el fin de la violencia y la aprobación por parte de los colombianos de los acuerdos a través de un mecanismo como un referendo.