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Las increíbles e imposibles promesas de Trump

Durante su campaña, Donald Trump prometió construir un muro a lo largo de la frontera con México, generar 25 millones de empleos, acabar con ISIS y hacer crecer el sector del carbón, pero ¿será capaz de cumplirlas en tan sólo 4 años?
Bloomberg
20 diciembre 2016 17:41 Última actualización 23 diciembre 2016 11:27
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Donald Trump prometió a los mineros del carbón que les devolvería sus puestos de trabajo y juró que tiene una "manera total" de derrotar a ISIS rápidamente.

¿Conseguirá cumplir con estos compromisos? Probablemente no. ¿Le importará a la mayoría de los votantes, especialmente a sus partidarios? Eso depende.

Durante la campaña presidencial, Trump fue pillado diciendo mentiras, portándose mal y cayendo en contradicciones que hubieran sido letales para cualquier otro candidato. Aunque hay que recordar que perdió el voto popular por más de 2.8 millones, todo aquello no importó mucho.

Como presidente, va a ser más difícil mantener la armadura de teflón. No tendrá a Hillary Clinton como contrapunto, y aquellos con problemas financieros, la clase obrera estadounidense que lo apoyó, esperarán mejoras en sus vidas.

Los presidentes suelen ser responsables de compromisos específicos. Cuando trataba de aprobar la Ley de Cuidados de Salud Asequibles, por ejemplo, el presidente Barack Obama prometió: "Si te gusta tu plan de atención médica, puedes mantenerlo". Eso no fue así para millones de estadounidenses, y las consecuencias lo atormentaron a él y al llamado Obamacare durante este año.

Hay pruebas de que los votantes se toman algunas de las promesas de Trump más literalmente que otras. La semana pasada, en un grupo de sondeo para la Escuela de Comunicación Annenberg de la Universidad de Pensilvania, los votantes de Ohio indicaron que esperan que cumpla con las promesas relativas a la economía, el empleo y los salarios.
Pero en realidad no creen que construirá un muro a lo largo de la frontera sur, y mucho menos que México vaya a pagar por ello, o que eliminará rápidamente a los violentos yihadistas de ISIS.

Eso tiene sentido. Es razonable pensar que los votantes se preocupan más por los problemas económicos y de salud que les afectan directamente. Si Trump tiene que doblegarse ante los republicanos del Congreso e incumplir su promesa de campaña de no recortar los beneficios del Seguro Social o de Medicare, habrá una reacción violenta. Revocar Obamacare, que tanto él como sus colegas del Congreso han prometido hacer, está lleno de minas terrestres políticas.

DECADENCIA DEL CARBÓN


Trump anunció a los mineros del carbón que se alistarán para trabajar en una explosión de nuevos empleos. Pero esto no va a suceder. Los trabajos en el sector de la minería de carbón han estado en declive durante seis décadas, tanto bajo Ronald Reagan como bajo Obama. Contrario a las afirmaciones de Trump, la caída del carbón no tiene nada que ver con China, sino con nuevas tecnologías y mejores alternativas energéticas, desde el gas natural hasta la energía eólica o solar.

Así que es probable que el sector del carbón se lleve una decepción. Pero es una pequeña parte del mercado de trabajo de Estados Unidos, por lo que no habrá muchas consecuencias políticas. Ese no será el caso si Trump no puede cumplir su promesa de generar 25 millones de empleos en total en la próxima década, con salarios más altos. Es un objetivo ambicioso, pero no uno quijotesco. A ese ritmo, superaría el récord de creación de empleo de Reagan y Obama, pero estaría por detrás del de Bill Clinton.

Si se acerca, probablemente compense una multitud de decepciones políticas. Si no lo hace, los votantes de Trump económicamente desfavorecidos podrían volverse contra él.

Los republicanos dominan Washington estos días, y algunos de ellos también están estableciendo marcas exigentes. El nominado de Trump a secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, dijo que "de ninguna manera habrá un recorte de impuestos para la clase alta" en la declaración de impuestos del próximo año. Dado el afán de los republicanos del Congreso de reducir los impuestos a los altos ingresos, eso no será fácil de lograr. Sin embargo, sí será fácil de comprobar por los votantes con ingresos bajos.

El presidente de la Casa de Representantes, Paul Ryan, declaró que habrá un intervalo entre la revocación del Obamacare y su remplazo, para que la gente pueda obtener "una mejor cobertura a un precio mejor". Ese es un punto de referencia que se pondrá a prueba.