Mundo

Las FARC libera a general colombiano en busca de retomar proceso de paz

Hoy las FARC liberó al general Rubén Daría Alzate y otros cuatro detenidos; le rehenes fueron entregados en una misión integrada por representantes de Cuba y Noruega.
30 noviembre 2014 12:13 Última actualización 30 noviembre 2014 12:13
A través de su cuenta de Twitter, el presidente Santos anunció la liberación del general Rubén Daría Alzate. (Reuters)

A través de su cuenta de Twitter, el presidente Santos anunció la liberación del general Rubén Daría Alzate. (Reuters)

BOGOTÁ.- La guerrilla colombiana de las FARC liberó el domingo sanos y salvos a un general del Ejército y a otros dos rehenes capturados hace dos semanas, allanando el camino para que se reanude la negociación de paz que el Gobierno había suspendido por las capturas.

El proceso de paz entre los rebeldes y el equipo negociador del presidente Juan Manuel Santos ha logrado más avances que todos los intentos anteriores, pero quedó sumido en su peor crisis cuando el mandatario condicionó su continuidad a que se liberara al general Rubén Daría Alzate y otros cuatro detenidos.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) entregaron a los rehenes a una misión integrada por representantes de Cuba y Noruega -países garantes del proceso de paz- y del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), en un caserío en medio de la selva.

"Liberados el general Alzate, abogada Gloria Urrego y cabo José Rodríguez en perfectas condiciones y esperando condiciones climáticas para regreso a sus familias", escribió Santos en su cuenta en Twitter.
Aunque las partes han estado dialogando en La Habana, siguen combatiendo sin tregua en las selvas y montañas de Colombia.

Santos se ha negado a firmar un cese bilateral del fuego como piden las FARC porque cree que los rebeldes podrían aprovecharlo para dilatar indefinidamente la negociación. Los bombardeos de los militares son frecuentes, así como los ataques y secuestros de la guerrilla.

Alzate y sus dos acompañantes habían sido capturados en la selva del departamento del Chocó, después de desembarcar de una lancha en una población de la región.

Las FARC dijeron en un comunicado que los rehenes fueron entregados personalmente a una misión humanitaria por el comandante Pastor Alape, uno de los negociadores y máximos jefes de esa guerrilla, quien viajó desde La Habana a la selva para "garantizar la liberación pronta y sin sobresaltos de los prisioneros".

REDISEÑO DEL PROCESO

Pese a que la liberación del general -el oficial de mayor rango capturado por la guerrilla- abre la puerta para reanudar la negociación, las FARC advirtieron que no será fácil retomarlas porque la confianza construida se rompió con la suspensión.

"Ahora tendremos que rediseñar las reglas del juego, porque un proceso de paz que ha llegado al nivel donde se encuentra, y que se apresta a discutir los temas más decisivos de la paz, no puede estar sometido a ningún tipo de actitudes precipitadas e irreflexivas que aplacen el advenimiento de nuestra reconciliación", dijo el grupo rebelde, que insistió en la necesidad de silenciar los fusiles.

En el proceso que busca acabar con medio siglo de conflicto que ha dejado más de 200 mil muertos y millones de desplazados, las partes lograron acuerdos parciales para dar acceso a tierras a campesinos, sobre garantías para la participación en política de la guerrilla y sobre la lucha contra el narcotráfico.

Aún quedan pendientes temas complejos como la compensación a las víctimas, el fin de la violencia y la aprobación por parte de los colombianos de los acuerdos.

Cuba y Noruega ayudaron a facilitar un acuerdo para liberar a los rehenes. Las FARC soltaron la semana pasada a dos soldados capturados en otro incidente en el noreste colombiano.

La guerrilla, que el Gobierno asegura recibe millonarios ingresos del narcotráfico, la extorsión y la minería ilegal, se comprometió en el 2012 a no secuestrar a civiles. Pero no renunció a capturar efectivos de las Fuerzas Armadas, algo que ha hecho durante años.

Los rebeldes llegaron a tener a cientos de militares en su poder. Aunque la mayoría de ellos fue entregada a la Cruz Roja, algunos murieron en cautiverio, otros fueron rescatados y unos pocos escaparon.