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La UE no condonará la deuda de Grecia, advierte Jean-Claude Juncker

El presidente de la Unión Europea, Jean-Claude Juncker, habló con el primer ministro griego, Alexis Tsipras y afirmó que "no son un peligro para Atenas, sino un desafío".
Agencias
29 enero 2015 21:10 Última actualización 30 enero 2015 5:0
Martin Schulz, presidente del Parlamento Europeo, y el premier griego, Alexis Tsipras. (Reuters)

Martin Schulz, presidente del Parlamento Europeo, y el premier griego, Alexis Tsipras. (Reuters)

ATENAS.- La Unión Europea no condonará la deuda externa de Grecia y el país balcánico debe apegarse a sus compromisos previos con los acreedores internacionales, advirtió Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, en lo que representó el pronunciamiento de más alto nivel en ese órgano sobre el tema desde la victoria el domingo de la Coalición de Izquierda Radical (Syriza) en los comicios adelantados helenos, con una agenda que busca la reestructuración del adeudo.

“No es una cuestión cancelar la deuda griega. Otros países de la eurozona no lo aceptarán”, dijo Juncker, citado por el diario francés Le Figaro. Aseveró que Bruselas está abierta al diálogo y no quiere amenazar a Atenas; reveló que el lunes habló por teléfono con Alexis Tsipras, primer ministro griego, quien le indicó que “no se considera a sí mismo un peligro, sino un desafío para Europa. Y le repliqué que Europa no es un peligro para Grecia, sino un desafío”.

Añadió que el triunfo de Syriza no alterará dramáticamente la situación, pues “no sería verdad si decimos que nació un nuevo mundo después de las elecciones. Respetamos el derecho de Grecia a escoger, pero tiene que respetar a los demás, la opinión pública y los parlamentarios de otros países. Varios acuerdos son posibles, pero no cambiarán fundamentalmente lo que ya había”, recalcó.

Tsipras recibió ayer a Martin Schulz, presidente del Parlamento comunitario y primer alto funcionario europeo que visita Atenas desde su victoria. El legislador de origen alemán declaró que el gobierno heleno no adoptará medidas unilaterales, tras exponer que acordaron seguir la discusión sobre la deuda y los problemas económicos.

“Ustedes saben que existe una preocupación porque Tsipras siga su propio curso. Lo que he concluido hoy es que ése no es el caso”, manifestó Schulz. No obstante, el diario Kathimerini sostuvo que detrás de los comentarios a la prensa Schulz presionó a su interlocutor para que tome cuanto antes una decisión acerca de la ampliación del programa de rescate europeo ––que junto al FMI suma 284 mil millones de dólares desde 2010––, a terminar el 28 de febrero. También le pidió enfocarse en planes concretos para mejorar los ingresos de Atenas, antes de exigir un alivio de la deuda. Tsipras le habría contestado que una de sus prioridades es combatir la evasión fiscal y coincidieron en que la inversión pública griega debe ser excluida de los cálculos sobre el déficit. A los reporteros, el primer ministro les dijo que “tomará tiempo” un acuerdo, pero insistió en que “estamos negociando con seguridad y garantizando la estabilidad”.

Antes, el presidente norteamericano, Barack Obama, llamó a Tsipras para felicitarlo por su triunfo y le ofreció ayudar a que Atenas regrese a un “camino de prosperidad a largo plazo”; hoy se espera el arribo a la capital de Jeroen Dijssenbloem, titular del Eurogrupo, que se entrevistará con Tsipras y el ministro de Finanzas, Yannis Varoufakis, quien propuso un “acuerdo puente” con los 19 países que usan la moneda común que fue descartado por Ed Parker, director para Europa de la agencia Fitch, al señalar que degradará la calificación de la economía helena en su revisión del 15 de mayo si no hay un convenio que garantice el financiamiento de los bancos mediante el mecanismo de asistencia en liquidez de emergencia. Las reservas bancarias griegas han caído más de 40 por ciento desde el domingo.