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La sombra digital de las masacres de París

Dos años antes de los ataques en París de 2015, grupos yihadistas intercambiaban mensajes codificados y su actividad en francés iba en aumento.
Bloomberg
29 enero 2016 19:7 Última actualización 31 enero 2016 7:25
Decenas de franceses que radican en la ciudad, colocaron una ofrenda floral y veladoras afuera de la embajada de Francia en México. (Cuartoscuro)

Decenas de franceses que radican en la ciudad, colocaron una ofrenda floral y veladoras afuera de la embajada de Francia en México. (Cuartoscuro)

Un año antes de que el Estado Islámico estableciera su califato extremista en Siria e Irak, Abdulmunam Almushawah percibió un cambio preocupante a más de mil 600 kilómetros de distancia de Arabia Saudí.

El responsable de un proyecto financiado por el Gobierno saudí que hace seguimiento a yidahistas en internet vio surgir nuevas tendencias entre los activistas desde principios de 2013.

Se estaban formando grupos técnicos para ayudar a los radicales a enviar mensajes codificados; había mucha actividad en francés y los llamamientos a la yihad en Europa iban en aumento. Dos años después, hubo matanzas en París, primero en la revista satírica Charlie Hebdo en enero y después a múltiples objetivos en noviembre.


“Entendimos que habían estado construyendo la realidad de hoy”, dijo Almushawah en una entrevista en Riad. “Lo que ocurre en la vida real tiene una sombra anterior en el mundo electrónico”.

Estados Unidos y sus aliados dicen estar ganando la lucha contra el Estado Islámico, recuperando territorios durante el último año y liberando ciudades como Kobane en Siria y Ramadi en Irak.

Sin embargo, están perdiendo terreno en las zonas a donde no pueden llegar los ataques aéreos, espacio controlado mayoritariamente por empresas estadounidenses. Ejecutivos de Google y Facebook junto con autoridades de gobierno están buscando apoyo para una respuesta coordinada.

TERRITORIO DIGITAL

La información recabada por Almushawah muestra lo difícil que es convertir la perspectiva pasada en una visión del futuro. La campaña de internet llevada a cabo por ISIS sedujo a miles de jóvenes de otros países e inspiró ataques de lobos solitarios.

El atentado en San Bernardino, California, mostró cómo internet ayuda al “terrorismo de colaboración abierta a vender asesinatos”, dijo James Comey, director de la Oficina Federal de Investigaciones de Estados Unidos, el FBI. La gente “consume veneno en internet” manifestó en un discurso dos semanas después del atentado.

Almushawah detectó recientemente un aumento creciente del diálogo referido a Indonesia. El Estado Islámico se atribuyó este mes la autoría de un atentado con bomba en Yakarta en el que fallecieron ocho personas.

El Estado Islámico “es la primera organización terrorista que ha conseguido ocupar tanto el territorio físico como el digital”, dijo Jared Cohen, director de Google Ideas, en una exposición por internet la semana pasada.

La lucha en el terreno y la guerra digital han de ser abordadas de la misma manera y les corresponde a los gobiernos comunicarse con empresas y encontrar la mejor forma de contraatacar.

NUEVA DINÁMICA

Las compañías propietarias de redes sociales cooperan con las agencias de inteligencia, pero a menudo tienen dificultades para conciliar la cooperación contra las actividades extremistas con los reclamos de países de todo el mundo para que borren contenidos publicados en internet.

Sheryl Sandberg, responsable de operaciones de Facebook, dijo en el Foro Económico de Davos que, cuando se elimina una página del Estado Islámico, otra la vuelve a reemplazar.

“El mejor antídoto para el mal discurso es el buen discurso”, dijo citando el ejemplo de una página de ideología neonazi en Alemania, cuyo mensaje fue contrarrestado por otros de tolerancia.

El año pasado YouTube borró 14 millones de vídeos y Twitter suspendió 10 MIL cuentas del Estado Islámico, según Joanna Shields, política británica responsable de seguridad en internet.

El grupo produce material de propaganda en 20 idiomas, dijo en una conferencia en Munich el 17 de enero.

“Hay una nueva dinámica de amenaza en la era digital que exige una respuesta distinta”, dijo Shields. “Mientras que los ataques aéreos degradan posiciones en Irak y Siria, ISIS libra una segunda guerra por los corazones y las mentes de la próxima generación, propagando una percepción retorcida del mundo”.

El reto está en sofocar la captación y la incitación en internet y en las redes sociales al tiempo que se mantienen suficientes fuentes de inteligencia para reducir el atractivo del grupo y frustrar ataques.

“La victoria en el ciberespacio no implica necesariamente acabar con su presencia en internet”, dijo Tristan Reed, analista de seguridad de la firma de asesoramiento estratégico Stratfor. Ganar es “utilizar la actividad en internet con la finalidad de obtener información para los servicios de inteligencia”.

En Riad, la división de Almushawah, llamada Assakina, ha identificado 200 activistas islámicos en el Golfo y escribe mensajes individualizados de acuerdo con lo que ellos publican en sus cuentas de Twitter. En el caso de los radicales interesados en los edictos religiosos, las fatwas, el centro pide a clérigos importantes que le ayude a redactar mensajes que contrarresten a los del Estado Islámico.

Y aunque hay potencial para el éxito, la iniciativa solo hace frente a un puñado de radicales, dijo Almushawah. Lo que se necesita es una respuesta globalizada, dijo.

“El ciberespacio es el alma del Estado Islámico”, manifestó.