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Israel decide hoy: Netanyahu o Herzog

Isaac Herzog, líder de la Unión Sionista, promete ser primer ministro para todos; Netanyahu, actualmente en el poder, afirma que no habrá Estado palestino.
Agencias
16 marzo 2015 20:48 Última actualización 17 marzo 2015 5:0
Propaganda de ambos candidatos: Netanyahu y Herzog en Tel Aviv. (Reuters)

Propaganda de ambos candidatos: Netanyahu y Herzog en Tel Aviv. (Reuters)

TEL AVIV.- El periodo de nueve años en el poder del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, parece encaminarse a su fin en los comicios adelantados de hoy, de acuerdo con sondeos que dan a la Unión Sionista de centro izquierda de Isaac Herzog una leve ventaja de 24 a 26 escaños en el Knesset o Parlamento de 120 asientos, por 20 o 22 para el Likud del jefe de gobierno.

En el marco de una de las más reñidas votaciones de los últimos años, en la que podrán participar casi seis millones de personas, las últimas encuestas difundidas el viernes confirmaron el avance de Herzog, quien ayer prometió que gobernará para todos. “Para la derecha y la izquierda, para los colonos (en territorio palestino), los haredim (judíos ortodoxos), drusos, árabes y circasianos. Seré premier para el centro y la periferia, para los estudiantes y los jubilados. Después de un largo periodo de división, uniré a Israel”, expresó.

Herzog, líder del laborismo, fuera del poder desde hace 16 años e hijo del expresidente Chaim Herzog, enfiló en el último día de campaña sus baterías sobre otro instituto de centro izquierda, Yesh Atid (Hay un Futuro) del exministro de Finanzas Yair Lapid, al señalar que los que quieran verlo en el gobierno deberán votar por la Unión Sionista, ya que pueden negociar una alianza en el Knesset, “pero no habrá un cambio sin que ganemos. Esa es la verdad”.

Ningún partido ha logrado la mayoría de 61 escaños desde la primera votación en 1949, lo que abre una baraja de intrincadas negociaciones con los once institutos que contenderán en las urnas, que podrían incluso mantener al frente a Netanyahu mediante una coalición con otros derechistas o dar relevancia a Lapid, carismático exconductor de noticieros que rompió con el premier por su política económica y precipitó en noviembre el llamado a elecciones, tras ser despedido del gabinete junto a Tzipi Livni, extitular de Justicia y aliada de Herzog. Lapid subrayó que “la era Netanyahu está llegando a su fin, no porque los asuntos de seguridad no importen, sino porque los temas sociales y económicos dominan la agenda. Netanyahu perdió su momento, no se le puede culpar porque nunca es fácil cuando pasa tu momento, pero ya pasó para él”.

De 51 años, Lapid, secular y moderado, fundó a Yesh Atid durante las amplias protestas contra la crisis y el desempleo que barrieron al Estado hebreo en 2011 y alcanzó un sorpresivo segundo puesto en los comicios de 2013. Sin embargo, otro abanderado que tendría la clave del nuevo gabinete es Moshe Kalon, hijo de inmigrantes libios que encabeza al partido Kulanu y llegaría con Herzog al Ministerio de Finanzas, luego de desempeñarse como titular de Comunicaciones y ganar popularidad al disminuir las tarifas de la telefonía móvil.

Contra la pared, Netanyahu visitó la colonia irregular de Har Homa, en Jerusalén Oriental, y aseguró que no permitirá que la ciudad santa se divida otra vez, ni tampoco que los palestinos establezcan un Estado independiente. En alusión a un triunfo de Herzog, dijo que “Hamastán dos (por Hamas, la milicia palestina que gobierna en Gaza) se establecerá en estas colinas”, y prometió que construirá más asentamientos judíos en la urbe.

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Hoy son las elecciones en Israel. (Reuters)


LOS ESCANDINAVOS

En los últimos días, Netanyahu incluso acusó a los países escandinavos de impulsar su derrota, y es que su estrategia de cerrazón hacia Palestina e Irán, incluyendo su polémico discurso en el Congreso norteamericano, dejó de funcionar.

Empresarios como Dov Moran, quien desarrolló la memoria USB, apoyan la reanudación del diálogo con los palestinos, que fracasó en abril, y creen que pueden aprovechar un mercado de 4.5 millones de personas.