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Instalan chimenea de la Capilla Sixtina antes del Cónclave

12 febrero 2014 4:49 Última actualización 09 marzo 2013 11:14


Reuters
 
Ciudad del Vaticano.- Empleados del Vaticano colocaron el sábado una chimenea sobre la Capilla Sixtina, dentro de los preparativos para el cónclave de cardenales que elegirá al sucesor del Papa Benedicto XVI.

El cónclave comienza el martes, y los cardenales emplearán la chimenea para comunicar al mundo exterior si han elegido o no un nuevo líder: el humo negro significa que no hay decisión y el blanco anuncia un nuevo pontífice.

La chimenea fue colocada sobre las tejas de terracota que coronan el tejado de la capilla y que se ve con claridad desde la cercana plaza de San Pedro, donde se reúnen tradicionalmente miles de fieles para ver la evolución de la votación secreta.

Aunque no hay un claro favorito para presidir una institución con 1,200 millones de seguidores, se espera que el cónclave se cierre en apenas unos días.

Ningún cónclave ha durado más de cinco días en el último siglo, y muchos de ellos han acabado en apenas dos o tres días. Benedicto XVI fue elegido en apenas 24 horas en el 2005 tras cuatro rondas de votación.

Benedicto XVI anunció sorpresivamente su decisión de renunciar al pontificado por su delicada salud, convirtiéndose en el primer Papa que se aparta de su cargo en seis siglos.

A su sucesor le deja múltiples problemas, entre ellos los escándalos casi incesantes de abusos sexuales, las rivalidades en el seno de la burocracia vaticana, una escasez de sacerdotes y el alza del laicismo en Europa.

Dentro de la capilla, los obreros llevaban a cabo los últimos preparativos para que la sala, una de las más famosas del mundo, esté lista para el cónclave.

Dos estufas quedaron instaladas y adosadas a un único tubo que lleva al tejado. Una, de hierro fundido y usada en todos los cónclaves desde 1939, se empleará para quemar las papeletas.

La segunda es electrónica, tiene llave, un botón de inicio y siete luces que indican la temperatura. Las llamas son avivadas electrónicamente, echando humo blanco o negro.

Los obreros también daban los últimos toques el sábado a las mesas en las que los cardenales se sentarán unos frente a otros bajo la mirada del Juicio Final de Miguel Angel, ubicada en un muro tras el altar.

POSIBLES PONTIFICES

Casi 150 cardenales realizaron el sábado por sexto día reuniones preliminares, conocidas como "congregaciones generales", para discutir los muchos desafíos que afronta su Iglesia y bosquejan cómo sería el perfil ideal del próximo pontífice.

Unos 115 cardenales - todos ellos de menos de 80 años - entrarán el martes en la Capilla Sixtina para comenzar el proceso formal de elección.

El primer día se llevará a cabo una votación, y después cuatro elecciones al día hasta que uno de los candidatos reciba una mayoría de dos tercios, o 77 votos.

Los nombres de varios posibles aspirantes han sido mencionados por responsables eclesiásticos desde que Benedicto XVI renunció.

Entre los más nombrados están el italiano Angelo Scola, el brasileño Odilo Pedro Scherer y el canadiense Marc Ouellet. Cardenales estadounidenses como Timothy Dolan o Sean O'Malley han sido también citados como "papables".

Dado que la mayoría de los católicos viven hoy fuera de Europa, hay una creciente presión para que se elija a un pontífice de otra parte del mundo.

Muchos expertos vaticanos creen que un papa latinoamericano, asiático o africano podría llevar la atención a la pobreza del hemisferio sur de la misma forma que Juan Pablo II, nacido en Polonia, lo hizo con la división Este-Oeste.

"Creo que es importante tener a alguien que proceda de un sitio donde la Iglesia sea dinámica y viva", dijo el cardenal sudafricano Wilfrid Fox Napier al diario La Stampa en una entrevista publicada el sábado.

"Creo que la elección de candidatos será mucho más larga que la del 2005", añadió Napier, cuyo nombre también ha surgido como el de un posible pontífice.