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Hallan más de 100 cuerpos de pasajeros 
de Malaysia Airlines

Según datos de los trabajadores de emergencia en el lugar, más de 100 cuerpos de quienes viajaban en el avión de Malaysia Airlines derribado ayer en el este de Ucrania han sido hallados y ahora comenzará la labor para identificarlos.
AP
18 julio 2014 8:6 Última actualización 18 julio 2014 8:44
Malaysia Airlines confirmó el jueves que recibió una notificación del controlador de tráfico aéreo ucraniano de que había perdido contacto con el vuelo MH17 a las 1415 GMT a 30 kilómetros de Tamak, a unos 50 kilómetros de la frontera entre Rusia y Ucrania

Los restos del avión están en zonas bajo control de los rebeldes a donde el acceso es difícil y peligroso. (Reuters)

KIEV, Ucrania.- Más de 100 cuerpos de quienes viajaban en el avión de Malaysia Airlines que fue derribado ayer en el este de Ucrania han sido hallados, según datos de los trabajadores de emergencia en el lugar.

La oficina de prensa del Servicio de Situaciones de Emergencia notificó que continuará la búsqueda de más víctimas mortales.

Trabajadores de emergencias, policías e incluso mineros de carbón fuera de servicio —con ropas de trabajo y cubiertos de hollín— registraban el viernes campos de girasoles en dos pequeños pueblos ucranianos.

Los restos del avión estaban repartidos por los campos entre dos localidades del este de Ucrania —Rozspyne y Hrabove— y el acceso al lugar seguía siendo difícil y peligroso. En la carretera desde Donetsk, la principal ciudad de la región, al lugar donde cayó el avión, había cinco puntos de control rebelde, con comprobaciones de documentos en todos ellos.

Los combates parecían continuar en la región. El viernes por la mañana podía oírse el rumor de los lanzamisiles Grad en la distancia.

Los cuerpos se trasladarían a Kharkiv, una ciudad situada 270 kilómetros hacia el norte, para ser identificados.

Grandes fragmentos del Boeing 777 con los colores rojo, blanco y azul de la aerolínea descansaban en un campo. La cabina y una de las turbinas se encontraban en torno a un kilómetro (más de media milla) de distancia, y los residentes del lugar dijeron que la cola había caído a unos 10 kilómetros.

Un miliciano rebelde dijo a la Associated Press en el pueblo que había visto una parte del fuselaje que parecía haber recibido un proyectil.

El presidente ruso Vladimir Putin exhortó el viernes a una tregua en Ucrania y llamó a las dos partes en conflicto a sostener conversaciones de paz tan pronto sea posible.

El día anterior, Putin había culpado a Ucrania del incidente al afirmar que Ucrania es la responsable de la violencia en su territorio, aunque no la acusó directamente de haber derribado a la aeronave y no mencionó la cuestión de si Rusia dio a los rebeldes ese tipo de misil.

LOS PASAJEROS

En el desastre murieron 289 personas de una docena de nacionalidades.

En una rueda de prensa en Kuala Lumpur, la compañía actualizó su recuento de nacionalidades de los pasajeros, señalando que en el avión viajaban 173 holandeses, 24 malasios, 27 australianos, 9 británicos, 4 alemanes, 4 belgas, 3 filipinos, un canadiense y un neozelandés. Del resto de los pasajeros aún no se sabe la nacionalidad.

Un gran número de investigadores y activistas contra el sida reconocidos a nivel mundial, que iban a una conferencia internacional sobre la enfermedad en Australia, iban a bordo del avión malasio, indicaron las autoridades el viernes, mientras la noticia sobre sus muertes provocaba un aluvión de condolencias en la comunidad científica global.

Se han publicado noticias sin confirmar de que hasta 100 pasajeros del Boeing 777 viajaban hacia Melbourne, Australia, para acudir a la vigésima Conferencia Internacional sobre Sida, que comienza el domingo, señaló el primer ministro de Victoria, Denis Napthine, quien señaló que aún no puede dar una cifra exacta.

"Se ha confirmado que una serie de personas destacadas que venían aquí, que eran investigadores, que eran científicos de salud, médicos, gente que ha estado en el frente de la lucha contra el sida en todo el mundo", dijo Napthine a la prensa en Melbourne. "El número exacto no se sabe aún, pero no hay duda de que es un número sustancial".

Entre los pasajeros estaba el expresidente de la Sociedad Internacional sobre el Sida, Joep Lange, holandés y conocido investigador del VIH, según dijo en el parlamento el líder opositor Bill Shorten.

Chris Beyrer, presidente electo de la Sociedad Internacional sobre el Sida, dijo que si las noticias sobre la muerte de Lange eran ciertas, "entonces, en verdad el movimiento contra el VIH/sida ha perdido a un gigante".

El club de futbol inglés Newcastle confirmó la muerte de dos seguidores del equipo, John Alder y Liam Sweeney, quienes viajaban para ver a su equipo jugar en la gira internacional de Nueva Zelanda.

Alder y Sweeney asistían a todos los partidos del club Newcastle y John no se perdía una sola actuación desde hace 50 años. Sus caras eran reconocidas por la afición, los jugadores y los directivos del club.

“El manager del equipo y los jugadores portarán una banda negra en el brazo durante los próximos dos partidos contra FC Sidney y Wellington en el Football United Tour de Nueva Zelanda”, señaló Alan Pardew, manager del Newcastle.

En Kuala Lumpur, algunos familiares de las víctimas se reunían con terapeutas en el aeropuerto internacional.

Una afectada Akmar Mohamad Noor, de 67 años, dijo que su hermana mayor iba a visitar a la familia por primera vez en cinco años. "Me llamó justo antes de embarcar en el avión y dijo 'te veo pronto''', dijo.

En Holanda, las banderas ondeaban a media asta en todo el país en señal de duelo.

LAS CAJAS NEGRAS

Los rebeldes separatistas que controlan la zona donde cayó el Vuelo 17 de Malaysia Airlines dijeron haber recuperado la mayoría de las cajas negras del avión y estaban considerando qué hacer con ellas. La noticia tiene profundas implicaciones para la integridad de la investigación sobre el desastre.

Un asistente del comandante militar de la insurgencia, Igor Girkin, dijo el viernes bajo condición de anonimato que ocho de los 12 dispositivos de registro del avión habían sido localizados en el lugar donde se estrelló, sin entrar en detalles. Los aviones suelen tener aparatos que registran datos de navegación, así como grabadoras de voz de la cabina, y no estaba claro a qué dispositivos se refería.

El asistente dijo que Girkin aún estaba considerando si dar acceso al lugar del accidente a investigadores extranjeros. Cualquier investigador requeriría permiso específico del mando rebelde antes de poder hacer fotos o videos del lugar con seguridad, dijo.

Las autoridades estadounidenses dijeron que un misil tierra-aire había derribado la nave, pero no podían determinar quién lo había disparado.

Ucrania ha pedido una investigación internacional para determinar quién atacó el avión e insistió en que no había sido su ejército.

El primer ministro australiano, Tony Abbott, así como su homóloga alemana, Angela Merkel, exigieron el viernes una investigación independiente sobre el suceso.

Kenneth Quinn, de la Fundación de la Seguridad Aérea, dijo que una coalición internacional de países debería liderar la investigación. Estados Unidos se ha ofrecido a ayudar.

Por su parte, el ministro malasio de Transportes, Liow Tiong, insistió el viernes en que la ruta del avión contaba con la aprobación internacional, y negó las acusaciones de que la aerolínea estuviera intentando ahorrar combustible y dinero al hacer un vuelo más directo a través de Ucrania.

El primer ministro malasio dijo que el avión no había emitido señal de socorro antes de caer.

Las autoridades de aviación de varios países, incluyendo la FAA estadounidense, habían emitido alertas para evitar los vuelos sobre partes de Ucrania después de que Rusia se anexionara la península de Crimea en marzo. En cuestión de horas tras el desastre, varias aerolíneas anunciaron que evitarían partes del espacio aéreo ucraniano.