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Hallan las dos cajas negras del avión de AirAsia

Expertos recuperaron una caja negra y localizaron la segunda en aguas del mar de Java en la zona donde el avión de AirAsia se estrelló hace más de dos semanas.
AP
12 enero 2015 1:45 Última actualización 12 enero 2015 1:45
AirAsia

La imagen, distribuida por autoridades, muestra una 'A' boca abajo y será la cola del avión, donde se encuentran las cajas negras. (Reuters)

PANGKALAN BUN, Indonesia.- Los buzos recuperaron una caja negra y localizaron la segunda en aguas del mar de Java el lunes, en la zona donde el avión de AirAsia se estrelló hace más de dos semanas, un avance clave que podría ayudar a los investigadores a descubrir qué provocó el accidente del vuelo 8501 cuando estaba en mitad del vuelo.

El aparato que registra las voces de cabina se encontró solo horas después de que funcionarios anunciasen que el dispositivo que graba los datos de vuelo había sido sacado de debajo de un pedazo de ala de la aeronave y llevado a la superficie, dijo Suryadi Bambang Supriyadi, coordinador de la operación de la Agencia Nacional de Búsqueda y Rescate.

Sin embargo, dijo que el segundo dispositivo estaba atrapado bajo una pesada pieza del fuselaje y que los buzos intentaban extraerlo a una profundidad de 32 metros.

Los buscadores comenzaron a enfocarse en el sitio un día antes después de que tres barcos indonesios captaron señales intensas en el área, pero fueron incapaces de ver los dispositivos por las fuertes corrientes y la pobre visibilidad.

Los dos instrumentos, cuyas balizas emiten señales, son vitales para comprender qué provocó la caída del vuelo 8501 el pasado 28 de diciembre, matando a las 162 personas que iban a bordo. Proporcionan información esencial como las velocidades vertical y horizontal del avión, la temperatura del motor o las últimas conversaciones entre el piloto y el copiloto.

La grabadora de datos estaba incrustada bajo de parte del ala del jet a unos 30 metros (100 pies) de profundidad, dijo Supriyadi. Una vez localizada, los buzos se centraron en la fuente de la otra señal que se percibía a solo unos metros (yardas) de distancia.

Cuando se recupere la segunda caja negra, ambas serán llevadas a la capital indonesia, Yakarta, para su análisis. Podría tomar hasta dos semanas descargar su información, dijo Nurcahyo Utomo, un investigador de la Comisión Nacional para la Seguridad en el Transporte.

La lenta operación de rescate, que ha pasado varios días con pocos avances, recibió un impulso muy necesario durante el fin de semana cuando se recuperó la cola del avión del fondo del mar. Fue la primera parte grande de la aeronave extraída del sitio del choque, pero estaba totalmente desgarrada y las cajas negras se habían desprendido de su interior.

El domingo, los barcos detectaron dos señales fuertes próximas entre sí.

Los esfuerzos de búsqueda han sido obstaculizados consistentemente por olas grandes y corrientes poderosas creadas por la temporada de lluvias en la región. Sedimento y arena, junto con las corrientes, han creado condiciones de visibilidad mínima para los buzos.

Henry Bambang Soelistyo, director de la Agencia Nacional de Búsqueda y Rescate, dijo el domingo que los buzos habían localizado el ala y restos del motor. Las autoridades esperaban que fuese la sección principal del Airbus A320, donde se cree que están atrapados la mayoría de los cuerpos de las víctimas.

Hasta el momento, solo se han recuperado 48 cadáveres.

El último contacto de los pilotos con el control del tráfico aéreo, a medio camino en el vuelo de dos horas entre la segunda cuidad de Indonesia, Surabaya, y Singapur, indicó que estaban entrando en una zona de tormentas. Pidieron autorización para subir de 32.000 pies (9.753 metros) a 38.000 pies (11.582 metros) a fin de evitar las nubes amenazantes, pero se les negó permiso debido al tráfico pesado aéreo encima de ellos. Cuatro minutos después, el avión desapareció del radar. No se emitió ninguna señal de socorro.