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Fillon, imputado por desvío de fondos, clama su inocencia

El exprimer ministro y candidato a la presidencia, que asegura no hizo nada ilegal, volvió a denunciar una "instrumentalización" de la justicia para impedir que sea candidato a las elecciones presidenciales a dos vueltas del 23 de abril y del 7 de mayo.
AFP
15 marzo 2017 9:16 Última actualización 15 marzo 2017 9:17
Francois Fillon

(Reuters)

PARÍS.- El candidato conservador François Fillon, imputado por desvío de fondos públicos a 40 días de las elecciones presidenciales en Francia, clamó su inocencia y denunció una "instrumentalización" de la justicia.

Fillon, hace poco gran favorito para ocupar el Elíseo, fue imputado el martes por desvío de fondos públicos y apropiación indebida de bienes sociales por el caso de los empleos presuntamente ficticios de su esposa e hijos como asistentes parlamentarios.

La oficina francesa anticorrupción sospecha que la esposa del candidato, Penelope Fillon, y dos de sus hijos, Marie y Charles, cobraron en total cerca de un millón de euros de fondos públicos sin desempeñar a cambio un trabajo real.

El exprimer ministro, que asegura no hizo nada ilegal, volvió a denunciar una "instrumentalización" de la justicia para impedir que sea candidato a las elecciones presidenciales a dos vueltas del 23 de abril y del 7 de mayo.

"El objetivo (...) es que la derecha y el centro no tengan candidato", aseveró en una entrevista en Radio Classique, en la que dijo estar "convencido" que la justicia reconocerá su inocencia.

"He decidido resistir", reiteró Fillon, que había prometido retirarse de la carrera presidencial en caso de ser imputado por la justicia, antes de retractarse denunciando ser víctima de un "asesinato político".

"Hay un movimiento muy fuerte en marcha, hay mucha ira entre los electores de derecha y del centro que no quieren que les roben la elección", señaló.

Fillon se aferra a su candidatura pese a múltiples deserciones en su entorno y a una caída en las encuestas electorales que pronostican que no pasaría la primera vuelta.

La líder de la extrema derecha Marine Le Pen, y el socioliberal Emmanuel Macron, un rostro nuevo en la política francesa de 39 años, son los candidatos con más probabilidades de calificarse para la segunda ronda de las presidenciales, las más impredecibles en la historia de la posguerra francesa.

En su audiencia del martes ante los jueces, Fillon leyó una declaración en la que reiteró que el empleo de su mujer y de sus hijos "no fue ficticio", pero se negó a responder a las preguntas de los investigadores.

Fillon, quien se impuso en noviembre como el candidato de la centroderecha francesa tras una campaña centrada en la honestidad, no es el único aspirante a la presidencia que afronta problemas judiciales.

Marine Le Pen es también objeto de una investigación por empleos presuntamente ficticios en el parlamento europeo pero se niega a ser interrogada por la justicia antes de las elecciones, manifestando que este "período no permite ni la neutralidad ni la serenidad necesaria al funcionamiento correcto de la justicia".

Protegida por su inmunidad de eurodiputada, la presidenta del Frente Nacional (FN) no puede ser obligada a presentarse ante la policía ni ser sometida a ninguna medida coercitiva.

Por otra parte, el vespertino Le Monde, reveló que la líder ultraderechista tiene abierto un contencioso con la administración fiscal por haber infravalorado dos de sus bienes.

También el candidato centrista Emmanuel Macron, segundo en las encuestas, se ha visto salpicado por un caso en esta campaña que avanza al ritmo de las revelaciones y escándalos.

La justicia francesa abrió una investigación preliminar por presunto favoritismo en torno a la organización de un evento financiado con fondos públicos al que asistió Macron en 2016 cuando se desempeñaba como ministro de Economía.

La investigación sobre la organización de esta velada para promocionar las empresas francesas durante el Consumer Electronics Show (CES) en Las Vegas no apunta directamente a Macron pero podría hacer aumentar la desconfianza de los votantes y el abstencionismo.

Las encuestas vaticinan que Macron derrotaría a Le Pen en la segunda vuelta del 7 de mayo, pero en un contexto mundial de gran incertidumbre los analistas agitan la bandera de la prudencia.