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Fidel Castro a los 89 años: Cuba ya no es la misma

Hace más de cinco décadas Fidel Castro dirigió a Cuba, hoy a sus 89 años acepta que la isla es diferente y ha cambiado sobre todo por las reformas y la reapertura con Estados Unidos. 
Vivian Núñez/ Corresponsal
12 agosto 2015 23:33 Última actualización 13 agosto 2015 7:21
Fidel Castro durante su gobierno en Cuba. (Cortesía NatGeo)

Fidel Castro durante su gobierno en Cuba. (Cortesía NatGeo)

LA HABANA.- Fidel Castro cumple hoy 89 años en un país diferente al que dirigió más de cinco décadas, marcado por reformas económicas y por el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos.

La apertura al trabajo privado o cooperativo y a la inversión externa, la eliminación de algunas gratuidades y la insistente búsqueda de racionalidad en el empresariado estatal caracterizan los cambios, llamados “actualización del modelo económico y social”, y sobre los cuales Castro no se ha pronunciado en el último año. No participó en las negociaciones que llevaron al deshielo con Washington que logró la reanudación de relaciones y la reapertura de embajadas el 20 de julio.

 
 

  

ME. Fidel Castro a los 89 años: Cuba ya no es la misma.


El onomástico tiene lugar, además, en la víspera de que el secretario de Estado John Kerry arribe para izar la bandera de las barras y las estrellas en la legación norteamericana vecina al Malecón habanero, en la primera visita de un canciller de EU desde 1945.

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Jeffrey DeLaurentis encabeza la Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba. (Reuters)

Sobre la aproximación a Washington, el expresidente solo se ha referido una vez, en una carta en enero enviada a la Federación Estudiantil Universitaria:

No confío en la política de EU ni he intercambiado una palabra con ellos, sin que esto signifique, ni mucho menos, un rechazo a una solución pacífica

Añadió que “el presidente de Cuba (su hermano menor, Raúl Castro, artífice de las reformas) ha dado los pasos pertinentes de acuerdo a sus prerrogativas y las facultades que le conceden la Asamblea Nacional y el Partido Comunista”.

Ambos coinciden en la valoración que hacen de Barack Obama. Mucho antes del deshielo, en 2009, Fidel aseguró que:

Cuba no culpa a Obama de las atrocidades de otros gobiernos. No cuestiona tampoco su sinceridad y sus deseos de cambiar la política y la imagen de EU

Y añadió que comprende que Obama libró una batalla muy difícil para ser electo, a pesar de prejuicios centenarios.

En la Cumbre de las Américas, en abril y ante el propio Obama, Raúl aseguró que el demócrata es honesto. Tras recordar que once presidentes han pasado por la Casa Blanca desde el triunfo revolucionario en 1959, recalcó que “todos tienen deudas con nosotros, menos Obama”.

Fidel está apartado del poder desde 2006 por una enfermedad intestinal y hoy lleva una agenda lejos de los reflectores. Sus apariciones públicas son cada vez más esporádicas, al igual que sus artículos.

El centro de su atención parece estar en la investigación agrícola, a juzgar por las referencias sobre la producción de alimento en las condiciones del cambio climático y la hambruna, así como por los encuentros que ha sostenido con científicos que trabajan en esa esfera.

Mientras las noticias sobre su presunta muerte son recurrentes en el exterior, nada se dice aquí de su salud. Solo los pocos visitantes extranjeros a los que recibe coinciden en hablar de su lucidez y capacidad para analizar los más variados temas. Pese a que oficialmente no dirige Cuba, es rara la semana en la que algún funcionario o la prensa nacional no hagan referencia al “líder histórico de la Revolución” y a la vigencia de su pensamiento.