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EU decide detener ayuda militar y económica en Egipto

10 febrero 2014 4:20 Última actualización 09 octubre 2013 20:5

  [El Departamento de Estado dijo que no cortaría toda la ayuda/Reuters] 


 
Reuters
 
WASHINGTON.- Estados Unidos dijo el miércoles que detendrá la entrega a Egipto de tanques, aviones de combate, helicópteros y misiles, así como la asistencia de 260 millones de dólares en efectivo desde una base militar apoyada por el Gobierno, a la espera de progresos democráticos y en derechos humanos.

La decisión, revelada por altos funcionarios estadounidenses, demuestra la disconformidad de Washington con el curso que ha tomado Egipto desde que sus fuerzas armadas depusieron el 3 de julio al primer presidente electo democráticamente en el país, el islamista Mohamed Mursi.

No obstante, el Departamento de Estado dijo que no cortaría toda la ayuda y que continuaría dando apoyo militar a actividades contraterroristas y de seguridad en la península de Sinaí, fronteriza con Israel, un aliado estadounidense.

También dijo que continuaría dando fondos que beneficiarán al pueblo egipcio en áreas como educación, salud y el desarrollo del sector privado.

La decisión dividida ilustra el dilema de Estados Unidos sobre Egipto: un deseo de ser considerado como promotor de la democracia junto a una necesidad de sostener la cooperación con una nación con importancia estratégica por el control que tiene sobre el Canal de Suez, su tratado de paz de 1979 con Israel y su condición del país más poblado del mundo árabe.

"Nosotros, sin embargo, continuaremos con la entrega de ciertos sistemas militares a gran escala y con la ayuda en efectivo al Gobierno, a la espera de un creíble progreso hacia una sociedad inclusiva, un gobierno civil electo democráticamente a través de votaciones libres y justas", dijo la portavoz del Departamento de Estado Jen Psaki.

Los seguidores de Mursi y las fuerzas de seguridad se han enfrentado en reiteradas ocasiones desde la deposición del presidente, incluyendo el domingo, uno de los días más sangrientos desde que los militares tomaron el poder. Medios estatales reportaron 57 muertos.

El 24 de septiembre, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo que su Gobierno seguiría trabajando con las autoridades interinas en El Cairo, pero las criticó por sus maniobras antidemocráticas como una ley de emergencia y las restricciones a partidos opositores, medios y la sociedad civil.

En una conferencia telefónica con periodistas, funcionarios estadounidenses precisaron que el país detendrá la entrega de tanques M1A1 Abrams hechos por General Dynamics Corp, de aviones F-16 producidos por Lockheed Martin Corp y de helicópteros Apache y misiles Harpoon fabricados por Boeing Co .

Sin embargo, remarcaron que la suspensión de ese tipo de artículos militares no apuntaba a ser permanente y sería revisada periódicamente junto al progreso de Egipto en términos de derechos humanos y democracia.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Chuck Hagel, llamó al general Abdel Fattah al-Sisi, jefe de las fuerzas armadas de Egipto, para contarle sobre las decisiones.

Hagel subrayó la importancia de la relación Estados Unidos-Egipto, pero también destacó la visión de su país de que su par africano tiene que lograr progresos hacia la democracia.

El 14 de agosto, autoridades respaldadas por las fuerzas armadas arrasaron los asentamientos de seguidores de Mursi en El Cairo, causando cientos de muertes, y luego declararon el estado de emergencia e impusieron el toque de queda.

Desde entonces, muchos de los líderes de los Hermanos Musulmanes, movimiento del que surgió Mursi, fueron arrestados.