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Etíope Tedros, primer africano que presidirá
la OMS

Tedros Adhanom Ghebreyesus comenzará su mandato de cinco años después de que Margaret Chan, una exdirectora de salud de Hong Kong, deje el cargo el 30 de junio, después de 10 años.
Reuters
23 mayo 2017 15:15 Última actualización 23 mayo 2017 15:17
Tedros Adhanom Ghebreyesus

Tedros -como es conocido- dijo a los ministros de Salud congregados en la asamblea anual de la OMS que "todos los caminos llevan a la cobertura universal". (Reuters)

GINEBRA.- El etíope Tedros Adhanom Ghebreyesus ganó la competencia para ser el próximo director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), convirtiéndose en el primer africano que lidera la agencia de Naciones Unidas, con sede en Ginebra.

El exministro de Salud y de Relaciones Exteriores, que se comprometió a convertir en su prioridad la atención sanitaria universal, recibió más de la mitad de los votos de los 189 estados miembros en la primera ronda y se impuso en un tercer sufragio al británico David Nabarro para lograr el puesto.

"Es un día de victoria para Etiopía y África", dijo el embajador etíope ante la ONU en Ginebra, Negash Kebret Botora.

Tras su elección, Tedros -como es conocido- dijo a los ministros de Salud congregados en la asamblea anual de la OMS que "todos los caminos llevan a la cobertura universal. Esa será mi prioridad central. En la actualidad, solo cerca de la mitad de las personas del mundo tiene acceso al cuidado sanitario sin empobrecimiento. Eso debe mejorar de forma radical".

Seis candidatos se disputaban el cargo al frente de la OMS, que tiene la labor de combatir los brotes y las enfermedades crónicas.

Tedros comenzará su mandato de cinco años después de que Margaret Chan, una exdirectora de salud de Hong Kong, deje el cargo el 30 de junio, después de 10 años. Chan se va con un legado mixto, marcado por la lenta respuesta del organismo a la epidemia de ébola en África Occidental en 2013-2016, cuando murieron 11 mil 300 personas.

Se daba por hecho que Tedros tenía el apoyo de unos 50 votos africanos, pero en la parte final de la carrera surgieron dudas sobre su papel en la restricción de los derechos humanos y la ocultación por parte de Etiopía de un brote de cólera, lo que amenazó con complicar su candidatura.

El trabajo no se había adjudicado nunca antes a través de una elección competitiva y funcionarios de salud de todo el mundo repletaron el salón de la asamblea en la sede de la ONU en Ginebra, donde se celebró el voto a puerta cerrada.