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Estado Islámico destruye tres tumbas en Palmira

Una de las tumbas era Jamblique, construida en el 83 a.C., Elahbel, que consistía en una planta baja y cuatro pisos superiores, y Kithot, que fue erigida en el año 44 a.C.
Notimex
04 septiembre 2015 6:35 Última actualización 04 septiembre 2015 7:50
Templo de Baal Shamin, en la antigua ciudad siria de Palmira

Templo de Baal Shamin, en la antigua ciudad siria de Palmira. (Reuters)

DAMASCO.- El grupo extremista Estado Islámico (EI) destruyó tres antiguas tumbas en la milenaria ciudad de Palmira, ubicada en la central provincia siria de Homs, luego que el mes pasado también demolió varios templos.

Maamun Abdulkarim, el máximo responsable de antigüedades del gobierno sirio, confirmó la destrucción de tres tumbas, incluida la de Elahbel, que fue construida en el año 103 a.C.

Una de las tumbas era Jamblique, construida en el 83 a.C., Elahbel, que consistía en una planta baja y cuatro pisos superiores, y Kithot, que fue erigida en el año 44 a.C.

Los yihadistas demolieron tres famosas tumbas que se habían conservado intactas en Palmira, un antigua ciudad siria que era uno de los mayores atractivos turísticos y uno de los centros culturales más importantes del mundo antiguo, que fue tomada por EI en mayo pasado.

El EI destruyó el pasado 23 de agosto el histórico templo de Baalshamin de Palmira, de casi dos mil años de antigüedad, y días después hizo lo mismo con el antiguo templo Bel, una estructura rectangular rodeada de columnas, que terminó de construirse en el siglo II.

En una declaración anterior, Abdulkarim sostuvo que los últimos atentados en Palmira, principalmente la explosión del templo Bel, significa el principio del fin de esta milenaria ciudad, ubicada en el desierto.

El EI ha destruido ya varias joyas arqueológicas en Irak, país del que ocupa parte del territorio. Los yihadistas, que proclamaron un califato en los territorios que ocupan, consideran objetos de idolatría las obras religiosas preislámicas, principalmente las estatuas.

Los yihadistas ejecutaron a Khaled Asaad, un prominente arqueólogo sirio que había vivido en Palmira la mayor parte de su vida y se dedicó al estudio de los sitios arqueológicos de esa ciudad, que ha conservado sus ruinas milenarias.