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En tres años, EU decomisa 62 armas para México

Casi la mitad de las armerías dependen de ventas a nuestro país; en tanto, el retraso por inspecciones en la frontera genera pérdidas por ocho mil millones de dólares.
Roxana González
22 abril 2014 23:5 Última actualización 23 abril 2014 5:0
[Bloomberg] Según el Departamento de Justicia de California, en 2012 se vendieron más de 800,000 armas.

El tráfico ilícito de armas es llamado por la policía norteamericana “río de acero”. (Bloomberg)

CIUDAD DE MÉXICO. Casi la mitad de los vendedores de armas en la Unión Americana depende económicamente de las compras que se hacen en México, lo que pone de manifiesto la importancia del tráfico ilegal que se deriva de esas operaciones en la violencia que enfrenta nuestro país, afirma un análisis de la Universidad de San Diego.

Señala que 46.7 por ciento de los vendedores legales en Estados Unidos depende de las operaciones en México para su “supervivencia económica”, al resaltar que las ventas y el valor de los arsenales destinados a México creció significativamente en el periodo 2010-12, cuando 2.2 por ciento de las ventas de equipos ligeros, como pistolas y fusiles semiautomáticos, se dirigió al mercado negro aquí, en comparación con 1.75 por ciento en 1993-1999.

También en el primer periodo citado, el número de armamentos adquiridos en EU para su contrabando posterior a México oscilaría entre 106 mil 700 y 426 mil 729 unidades, con un valor de 53.7 a 214.6 millones de dólares, detalla The way of the gun: estimating firearms traffic across the US-Mexico border. 

Añade que las autoridades estadounidenses y mexicanas decomisaron menos de 15 por ciento de esas armas (13 por ciento correspondió a México y dos por ciento a EU).

Cabe recordar que para combatir el contrabando de arsenales y golpear a las redes del narcotráfico que lo alimentan, la Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF) del Departamento de Justicia lanzó entre 2009 y 2011 la operación secreta Rápido y Furioso, que se saldó con un fracaso después de que alrededor de dos mil armas acabaron en manos del cartel de Sinaloa, sin que se lograra el desmantelamiento de grupos delictivos en México.

Las inspecciones de vehículos que efectúan agencias federales de Estados Unidos en los retenes de los puentes fronterizos con México apenas lograron incautar 62 armas en los últimos tres años, pero generaron pérdidas económicas por ocho mil millones de dólares, destacan informes oficiales y académicos en poder de El Financiero.

A pesar del constante fortalecimiento de las revisiones, mediante la instalación, por ejemplo, de equipos “no intrusivos” como scaners de rayos X, las incautaciones de armamentos en 2010-13 sólo sumaron 62 armas de fuego y 5 millones 563 mil 865 dólares en efectivo, indican estadísticas de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), adscrita al Departamento de Seguridad de la Patria (DHS), la “súper agencia” creada por la administración Bush después de los atentados de 2001 en Nueva York y Washington.

Además, puntualiza el Reporte del estado de la frontera México-EU, elaborado por los centros Internacional para Académicos Woodrow Wilson, con sede en Washington, y de Investigaciones sobre América del Norte (Cisan) de la UNAM, el retraso para atravesar la zona limítrofe que los puestos de revisión provoca, hasta de tres horas para un tractocamión de carga, arroja pérdidas por unos ocho mil millones de dólares al año.

En entrevista, Roger Maier, portavoz de la CBP, reconoció que se afecta el tráfico legal de pasajeros y mercancías en dirección norte-sur, pero dijo que gracias a las inspecciones se ha detenido a prófugos y personas requeridas por delitos migratorios, aparte del aseguramiento de sustancias controladas, armas, municiones, precursores químicos para drogas y vehículos robados. Sin duda, agregó, los viajeros y los embarques de carga pueden sufrir retrasos mientras se desarrollan las operaciones de seguridad, pero estamos trabajando para mejorar esta situación, al mismo tiempo en que reforzamos nuestros esfuerzos para combatir el flujo de arsenales y divisas hacia México.

De acuerdo con la corporación estadounidense, de 2010 a 2013 se decomisaron 62 armas y 26 mil 957 municiones que se intentaban internar a México por los cruces internacionales entre Sunland Park, Texas y Big Bend, en la misma entidad. Sus registros muestran que en 2010 se aseguraron 26 armas; 19 en 2011, siete en 2012 y en 2013, el número aumentó a diez. Respecto al dinero en efectivo, el flujo “se ha mantenido estable”, pues se incautaron 5 millones 563 mil 865 dólares. En 2010 se incautó un millón 294 mil 594 dólares; en 2011 la cantidad aumentó a un millón 341 mil 978 dólares y para 2012 ascendió a un millón 555 mil 955 dólares, mientras que el año pasado la cifra fue de un millón 425 mil 368 dólares.

Desde que el DHS lanzó la Iniciativa Frontera Sur en marzo de 2009, Washington sostiene que mejoró las acciones de vigilancia para detener el contrabando de armamento y dinero que va de norte a sur, así como el de narcóticos e inmigrantes en sentido opuesto.

La frontera de tres mil kilómetros es de las más transitadas del mundo, ya que diariamente más de un millón de personas la cruzan, mientras que cada año un número similar de vehículos la atraviesan con mercancías que superan 20 mil millones de dólares. Sin embargo, en el tráfico ilícito destaca el de los arsenales, llamado por la policía norteamericana “río de acero”.

En 2012, la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) del Departamento de Justicia indicó que 70 por ciento de las armas recuperadas en México en los cinco años previos, sobre todo fusiles semiautomáticos del tipo AK y sus variantes, tuvó su origen en EU. Le siguieron en número, por región, América Latina, Oriente Medio y Asia.