Mundo

En manos de 4 hombres, futuro de la relación entre México y EU

Cooperación en migración, seguridad y narcotráfico estará a cargo de exmilitares. México es un viejo amigo y vecino de este país. Estados Unidos necesita involucrarse más con su vecino del sur por el mutuo beneficio.”
Redacción 
22 enero 2017 20:48 Última actualización 23 enero 2017 5:0
Donald Trump. (Reuters)

Donald Trump. (Reuters)

La relación de México con el nuevo gobierno de Estados Unidos que desde el viernes pasado encabeza el republicano, Donald Trump, quedará prácticamente en manos de cuatro de las figuras más duras y controversiales del próximo gabinete en la Casa Blanca: El secretario de Estado, Rex Tillerson, los exgenerales James Mattis y John Kelly, así como el secretario de Comercio, Wilber Ross.

Aunque el director general de Exxon Mobil, (Tillerson) se ha distanciado de las opiniones de Trump sobre nuestro país e incluso se ha manifestado amigo de México, apoya la idea de construir un muro en la frontera y no le disgusta aplicar impuestos a las empresas que hagan negocios aquí.

“México es un viejo amigo y vecino de este país” dijo y agregó que nunca catalogaría a una población entera con una sola etiqueta, en referencia a las declaraciones del millonario quien se refirió a los mexicanos como “delincuentes y violadores”. También ha comentado que Estados Unidos necesita involucrarse con su vecino del sur y reconoció el valor del TLCAN del que Trump amenaza con salirse.

Gabinete_Trump

La esperanza del gobierno mexicano está en que ahora que las empresas estadounidenses de energía podrán invertir en proyectos de hidrocarburos en México, tal vez Tillerson, que estuvo al frente de una de las empresas petroleras más importantes del mundo, entienda la importancia de conservar el acuerdo comercial.

Si en algo se ha caracterizado la relación entre Washington y el gobierno mexicano es en la cooperación en la lucha contra el narcotráfico, la cual ahora estará bajo la responsabilidad de los exmilitares Mattis y Kelly, quien además será el encargado de reformar las leyes migratorias y el control fronterizo. Kelly, general retirado de la Marina se identifica por tener una postura migratoria muy alineada a la de Trump, ya que considera buena la idea de construir un muro entre México y Estados Unidos para detener el flujo migratorio ilegal y frenar el tráfico de drogas.

“Una barrera física por sí sola no hará todo el trabajo”, dijo la semana pasada ante el Senado, agregando que debe ser un trabajo que combine varios esfuerzos como guardias de seguridad y tecnología de primera.

Mientras que Mattis, llamado “perro rabioso” por su agresividad en el campo de batalla, y también el “Monje Guerrero”, por su actitud reflexiva y bagaje intelectual, será pieza angular en el futuro de la Iniciativa Mérida, el acuerdo que México firmó con su vecino del norte, desde la administración de George W. Bush en 2008, para frenar a los cárteles mexicanos.

Por último, la relación económica entre México y EU estará en el escritorio del exbanquero e inversionista privado Wilbur Ross, quien considera que el TLCAN es el vivo ejemplo de la inversión y el comercio desigual, aunque no cree necesario que Trump abandone el tratado ya que México estará dispuesto a negociar. Ross ha hablado de dos soluciones para reducir el déficit comercial que su país tiene con el nuestro. La primera es limitar las exportaciones de México a EU y la segunda es que México le compre más a EU.