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EI asesina a 25 yazidíes en campamento de prisioneros 

El Estado Islámico mató a 25 yazidíes que permanecían cautivos en un campamento de prisioneros cercano al poblando de Tal Afar en el norte de Irak. Hasta el momento se desconoce la razón de los homicidios.
02 mayo 2015 18:26 Última actualización 02 mayo 2015 18:26
Boko Haram

Gwoza había sido declarado por el líder de Boko Haram, la capital de un nuevo califato islámico. (AP)

Milicianos del grupo Estado Islámico mataron a balazos al menos a 25 yazidíes cautivos en un campamento de prisioneros en el norte de Irak, denunció el sábado un legislador yazidí, la masacre más reciente efectuada por esos extremistas contra el grupo religioso.

Los asesinatos ocurrieron en un campamento de prisioneros cercano al poblado de Tal Afar, ubicado aproximadamente 150 kilómetros (90 millas) al este de la frontera siria y 420 kilómetros (260 millas) al noroeste de Bagdad, señaló el legislador Mahma Jalil.

Jalil dijo que habló con cuatro personas diferentes con conocimiento de lo ocurrido dentro del campamento, aunque hasta el momento se desconoce la razón de los homicidios.

"Los milicianos quieren causar horror entre ellos para obligarlos a convertirse al islam o hacer algo más", dijo Jalil.

El legislador agregó que entre quienes murieron había hombres, mujeres y ancianos. Señaló que cree que cerca de mil 400 yazidíes más permanecen en el campamento de prisioneros.

Decenas de miles de yazidíes huyeron en agosto cuando el grupo Estado Islámico capturó el poblado de Sinjar, cerca de la frontera siria. Pero cientos fueron capturados por el grupo, y algunas mujeres yazidíes fueron forzadas a la esclavitud, según grupos internacionales defensores de los derechos humanos y funcionarios iraquíes.

Aproximadamente 50 mil yazidíes —la mitad de ellos niños, según cifras de la ONU— huyeron a las montañas a las afueras de Sinjar durante el ataque. Algunos aún permanecen ahí.

Estados Unidos lanzó ataques aéreos y ayuda humanitaria en Irak el 8 de agosto, en parte como respuesta a la crisis de la montaña de Sinjar. Desde entonces, una coalición de naciones encabezada por Washington ha realizado ataques aéreos en todo Irak en un esfuerzo por destruir al grupo Estado Islámico, el cual tiene ahora control sobre una tercera parte tanto de Irak como de Siria.

El grupo miliciano suní considera a los yazidíes y a los musulmanes chiíes como apóstatas que merecen morir, y ha exigido a cristianos que se conviertan al islam o paguen un impuesto especial.

Previamente, el grupo ha dejado en libertad a otros cientos de yazidíes que estaban cautivos. Funcionarios iraquíes y curdos creen que el grupo extremista no podía darse el lujo de hacerse cargo de los prisioneros, muchos de los cuales eran ancianos y estaban enfermos.