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Dilma recurre al máximo tribunal para anular juicio político 

El más alto tribunal brasileño deliberaba, la noche de ayer, para llegar a un dictamen que no solo incluyera la demanda del abogado general, el ministro José Eduardo Cardozo, sino también otras cinco hechas por partidos políticos oficialistas contra el impeachment.
Agencias 
14 abril 2016 21:45 Última actualización 15 abril 2016 5:0
La presidenta brasileña recibió el respaldo de los miembros de su gobierno y del PT. (Reuters)

La presidenta brasileña recibió el respaldo de los miembros de su gobierno y del PT. (Reuters)

BRASILIA.- Con una medida cautelar de último momento ante el Tribunal Supremo (TSF), el gobierno de Brasil intentó ayer frenar la votación del próximo domingo en la Cámara de Diputados, donde se decidiría si se aprueba o no el juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff.

El más alto tribunal brasileño deliberaba, la noche de ayer, para llegar a un dictamen que no solo incluyera la demanda del abogado general, el ministro José Eduardo Cardozo, sino también otras cinco hechas por partidos políticos oficialistas contra el impeachment.

Cardozo pidió la anulación de todo el proceso contra Rousseff por considerar que fueron sobrepasados “todos los límites originales de la denuncia aceptada por la Cámara de Diputados”. Sostuvo también que hay “vicios que violan principios del proceso legal” y que el procedimiento puesto en práctica por el titular de la Cámara Baja, Eduardo Cunha, “cercenó la defensa de Dilma”.

De la sentencia del Supremo Tribunal Federal dependerá qué ocurre el domingo. Si el STF acoge el llamado “mandato de seguridad”, que solo existe en Brasil y se compararía con una especie de habeas corpus, podría quedar interrumpida la votación del domingo y con ello el proceso de destitución de la mandataria.

Por la tarde y ante la apuesta judicial del gobierno, la Corte decidió montar una sesión extraordinaria para resolver el asunto. “Situaciones excepcionales exigen medidas excepcionales”, justificó el presidente del tribunal, Ricardo Lewandowski.

En un nuevo revés para Dilma, la mayoría de los integrantes del mayor tribunal rechazaron una petición del Partido Comunista, aliado a la mandataria, que buscaba desestimar que la votación del domingo comenzara con representantes de estados que favorecen la remoción de la presidenta y ratificó el orden propuesto por el presidente de la Cámara de Diputados.

PRESERVAR EL PODER

El abogado de Dilma descartó que se trate de una ofensiva para preservar el mandato presidencial. “Esta iniciativa no influye en absolutamente nada”, dijo, al asegurar que al ampliarse la denuncia más allá de lo que justificó originalmente el pedido de impeachment, “se hiere de muerte” el propio procedimiento.

Lo cierto es que, si finalmente se realiza el escrutinio en la Cámara Baja, los que pretenden derribar a Dilma conseguirían los 342 votos que precisan para concretarlo, según una encuesta difundida ayer por O´Globo, el diario más influyente en Brasil.