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Detienen a tres sospechosos por ataque en Niza

En total, siete personas permanecen bajo custodia en relación con el ataque, que el grupo Estado Islámico ha reivindicado.
Reuters
17 julio 2016 10:44 Última actualización 17 julio 2016 21:2
Niza

(Reuters)

NIZA, Francia.- Autoridades francesas arrestaron a una tercera persona vinculada al ataque ocurrido en Niza el día de la Bastilla que costó 84 vidas, según un funcionario de la oficina del fiscal, la cual supervisa investigaciones de terrorismo nacional.

Se dijo que el hombre de 37 años forma parte del círculo cercano del atacante, según el funcionario, quien solicitó no ser identificado en acatamiento a la política de gobierno.

Horas antes, las autoridades francesas detuvieron a dos personas más como parte de la investigación de un ataque con un camión durante la celebración del Día de la Bastilla en la ciudad mediterránea de Niza, en el que murieron al menos 84 personas, mientras tratan de determinar si el agresor era un extremista religioso comprometido o simplemente un hombre furioso con la sociedad.

Entretanto, la esposa separada de Mohamed Lahouaiej Bouhlel -el conductor del camión- fue puesta en libertad el domingo después de ser interrogada, informó un funcionario francés de la fiscalía de París.

La mujer es la madre de los tres hijos de Bouhlel y estaba en el proceso de divorciarse de él. Ella fue detenida el viernes, un día después de que el hombre, un tunecino de 31 años de edad, arrollara a los espectadores de los fuegos artificiales por el Día de la Bastilla en el famoso paseo marítimo de Niza.


Los investigadores, a la caza de posibles cómplices de Bouhlel, detuvieron a dos personas el domingo. En total, seis personas permanecen bajo custodia en relación con el ataque, que el grupo Estado Islámico ha reivindicado.

Un hombre y una mujer fueron arrestados el domingo por la mañana en Niza, según un funcionario de la oficina del fiscal de París, que supervisa las investigaciones de terrorismo en todo el país. El responsable no proporcionó más datos sobre las identidades de los nuevos detenidos y apuntó que las cinco personas estaban arrestadas permanecen bajo custodia policial. Vecinos del agresor dijeron que su exesposa estaba entre los detenidos.

Los investigadores buscan posibles cómplices del conductor del camión, Mohamed Lahouaiej Bouhlel, un tunecino de 31 años que llevaba años viviendo en Niza. Fue abatido por la policía el jueves tras conducir el vehículo contra la multitud que llenaba el conocido paseo marítimo de Niza tras una exhibición de pirotecnia para celebrar el feriado del 14 de julio.

El grupo extremista Estado Islámico se atribuyó la autoría del ataque pero no está claro que Bouhlel realmente tuviera vínculos concretos con la milicia radical. El comunicado del Estado Islámico apuntó que seguía su llamado para atentar contra países que combaten a los radicales.

Autoridades francesas no han puesto en entredicho la reivindicación pero no han podido hallar pruebas concretas de una conexión.

Los vecinos lo describieron como un padre de tres hijos de carácter inestable, mujeriego y propenso al alcohol, que estaba en proceso de divorciarse. Su propio padre, en Túnez, dijo que su hijo no oraba ni ayunaba para el Ramadán, el mes sagrado musulmán.

Sin embargo, recientemente podría haber dado un giro hacia unas ideas más extremistas. El ministro francés del Interior, Bernard Cazeneuve, dijo a periodistas el sábado que "parece que se radicalizó con mucha rapidez".

El Paseo de los Ingleses de Niza se va abriendo gradualmente al tránsito, al tiempo que se convierte en un santuario para recordar a los fallecidos, con monumentos de recuerdo improvisados en los puntos del bulevar donde cayeron las víctimas, algunos reconocibles por las manchas de sangre. Corredores, ciclistas y balistas llenaron el popular paseo marítimo peatonal junto al Mediterráneo donde se acumulan flores, banderas francesas, animales de peluche y velas.

El lugar se está convirtiendo también en una plataforma para mostrar enfado contra el atacante. Epitafios cargados de dolor e indignación escritos en rotulador azul en piedras señalan el punto donde fue abatido por la policía.

Una mujer con una maceta con plantas, que no estaba al tanto del simbolismo de ese punto, preguntó si podía depositar las flores allí. Un hombre que estaba cerca le respondió "Nunca aquí" e iniciaron una discusión con algunos de los transeúntes alegando que su familia merece respeto.

"¿Lo están defendiendo?", preguntó el hombre con incredulidad.

Con decenas de personas todavía hospitalizadas, entre ellos muchos niños, la ministra de Sanidad francés visita la ciudad el domingo.

Muchas familias están molestas porque no pudieron encontrar información sobre sus seres queridos y otros están enfadados con la policía por no evitar el ataque a pesar de que Francia está en estado de emergencia desde los ataques extremistas del pasado noviembre en París.

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