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DEA triplica escuchas telefónicas en 10 años y evade supervisión federal

El diario USA Today reveló que  la mayor parte de las solicitudes de espionaje solicitadas por la DEA, “nunca fueron revisadas por jueces federales o por abogados del Departamento de Justicia”, lo confirma que el trabajo del aparato de inteligencia interna es mucho más amplio de lo que se conoce.
Agencias
03 junio 2015 21:45 Última actualización 04 junio 2015 5:0
DEA

Los agentes de la DEA eluden los controles de la procuraduría general para que les autoricen escuchar llamadas telefónicas. (AP)

La Administración Antidrogas (DEA) realiza en Estados Unidos tres veces más operaciones de espionaje electrónico que hace una década y la mayoría se han desarrollado sin supervisión, aseguró el diario USA Today al destacar que el número de solicitudes judiciales anuales presentadas para escuchas telefónicas y otras acciones pasaron de 3 mil 394 en 2005 a 11 mil 681 en el último año fiscal.

De acuerdo con el diario, que obtuvo las estadísticas con base en la Ley de Libertad de Prensa, la mayor parte de las solicitudes de espionaje nunca fueron revisadas por jueces federales o por abogados del Departamento de Justicia”, que son más estrictos, lo que en opinión de especialistas confirma que el trabajo del aparato de inteligencia interna es mucho más amplio de lo que se conoce, justo cuando el presidente Barack Obama promulgó el miércoles la Ley Libertad de EUA, que limitará la recolección de datos telefónicos de millones de ciudadanos.

Asentó que los agentes de la DEA eluden los controles de la procuraduría general, a la que están formalmente adscritos, al formular sus peticiones a fiscales o jueces locales ––que las autorizan más rápido y facilmente–– en 60 por ciento de los casos.

La legislación federal requiere que funcionarios de esa dependencia aprueben cualquier intervención en teléfonos u otros medios de comunicación, como mensajes de texto y llamadas de voz, antes que se pida permiso a una corte, pero vacíos en sus normas permiten a los agentes acudir a tribunales estatales, donde esas restricciones no existen.

Los fiscales necesitan demostrar una causa probable para sus pesquisas en cualquier caso, pero las interpretaciones de la ley varían de una jurisdicción a otra.

Según Joseph Moses, vocero de la DEA ––las averiguaciones antinarcóticos representan el grueso de las escuchas–– su creciente empleo refleja “la proliferación de equipos y medios de comunicación” empleados por traficantes, así como la voluntad de autoridades locales para desarrollar investigaciones de largo alcance que requieren colaboración federal.

No obstante, apuntó Hanni Fakhoury, abogado de la Fundación Frontera Electrónica, “la ley existe para garantizar que no se abuse del permiso y que sea utilizado sólo cuando es totalmente apropiado”.
en expansión.

En los últimos meses otros reportes destacaron que la DEA fortalece su vigilancia digital, hasta una escala superior a la de otras agencias policiales. Se informó que adquirió equipo con valor de dos millones de dólares a través de una compañía de pantalla.

Asimismo, USA Today reveló que su programa de espionaje telefónico empezó en la década de 1990, a diferencia del que la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) puso en marcha después de los atentados en EU de 2001 que el miércoles fue acotado por el Congreso y la Casa Blanca, dos años después de que fuera exhibido por Edward Snowden, excontratista de la NSA.