Mundo

De moda entre turistas, Lisboa lidia con el desalojo de sus residentes 

El 'boom' de Lisboa como la capital favorita de celebridades se ha traducido en un problema entre sus residentes originales, que son 'desterrados' de sus barrios de origen.
Reuters
23 octubre 2017 18:54 Última actualización 23 octubre 2017 18:54
En Lisboa, sus habitantes están siendo replegados por extranjeros. (Reuters)

En Lisboa, sus habitantes están siendo replegados por extranjeros. En la imagen, Carla da Cunha de 38 años y madre de dos tuvo que dejar su hogar. (Reuters)

Carla da Cunha tiene un presupuesto estrecho con el que hallar una nueva vivienda en Lisboa, la capital portuguesa de moda, o de lo contrario ella y sus dos hijos quedarán en la calle.

No pudo renovar el alquiler de su apartamento de 20 metros cuadrados en el codiciado barrio de Alfama luego de que fue comprado por una compañía que ofrece a turistas lugares para rentar a corto plazo.

"Nací en Lisboa y me crié en Lisboa, y ahora no hay un lugar para mí en Lisboa", dijo da Cunha, quien depende de un subsidio gubernamental de 485 euros (575 dólares) para sumar a sus ingresos como vendedora de artesanías.

"Los pobres como nosotros ahora son vistos como veneno, veneno que tiene que ser eliminado y nos están sacando del barrio", añadió.

Debido a que Lisboa se ha transformado de una ciudad tranquila a uno de los destinos turísticos más demandados de Europa, los críticos dicen que los residentes locales están siendo desalojados de su propia ciudad para dar paso a una élite internacional.

La cantante Madonna y las estrellas Monica Belluci y Michael Fassbender son algunos de los extranjeros que según la prensa compraron propiedades en Lisboa en el último año.

Los alquileres subieron a medida que la demanda aumentó y los propietarios cambiaron a lucrativos servicios de alquiler de corto tiempo como Airbnb.

Los residentes locales que ganan el sueldo mínimo de Portugal de 557 euros dicen que los están echando de sus viviendas subiéndoles el alquiler en lugares donde han vivido por décadas. Da Cunha, que paga 220 euros al mes, afirmó que no puede acceder a ninguna vivienda en el mercado actual.

1
  

Personas caminan a un costado de la torre Belem en Lisboa. (Reuters)

Personas caminan a un costado de la torre Belem en Lisboa, Portugal. (Reuters)


Portugal fue nombrada el mes pasado como el mejor destino de Europa para expatriados para vivir en 2017 y el mejor del mundo en calidad de vida, en una encuesta publicada por la red social InterNations.

Los precios de las viviendas en Lisboa aumentaron en un 25 por ciento desde el 2011, según Confidencial Imobiliário, una compañía que a sigue la información del mercado de bienes raíces.

Patrícia Barão, del equipo residencial de la firma de bienes raíces JLL en Lisboa, dijo que la ola de extranjeros comprando propiedades el algo que nunca había visto.

"El año pasado fue el mejor de nuestra historia, y este año se encamina a ser incluso mejor", dijo, y añadió que seis de cada 10 de sus clientes eran extranjeros, de los que brasileños, franceses, turcos y chinos encabezan la lista de compradores de 43 países.

El auge de los bienes raíces y la llegada de turistas a sus arenosas playas e históricos castillos ayudaron a impulsar la recuperación tras una crisis económica y de deuda que comenzó en 2010.

1
    

António Melo, jubilado de 71 años, en su apartamento de alquiler en el barrio de Alfama de Lisboa. (Reuters)

António Melo, jubilado de 71 años, en su apartamento de alquiler en el barrio de Alfama de Lisboa. (Reuters)


Color y vida

Los veteranos de Lisboa dicen que el auge de las propiedades, alimentado por exenciones de impuestos para inversores extranjeros, ha desplazado a decenas o cientos de miles de personas en el país más pobre del oeste de Europa.

En una carta abierta al gobierno, el grupo activista Morar em Lisboa dijo que las comunidades locales que le dan color y vida a la ciudad están al borde del colapso y pidió que se introduzcan controles de alquiler.

Dijo que la especulación se ha visto impulsada por un programa de visa dorada, que otorga la residencia portuguesa a compradores extranjeros que gasten al menos 500 mil euros en bienes raíces, lo que les permite viajar libremente dentro de los 26 países que integran la zona Schengen de Europa.

Más de 4 mil 400 extranjeros, en su mayoría inversores chinos, adquirieron visas doradas desde el 2012, según datos oficiales.

Los desarrolladores dicen que los inversores extranjeros le están haciendo a Lisboa un servicio al renovar un enorme número de edificios desvencijados que los propietarios no han podido restaurar.

Todas las notas MUNDO
Piñera y Guillier van por segunda vuelta en elección presidencial de Chile
El jefe de estado más longevo del mundo no ofrece su renuncia... por ahora
Turquía veta todos los actos LGBTI en Ankara
¿Quién será el nuevo presidente de Chile?
Dos agencias europeas buscan nueva 'casa' por el Brexit
Argentina detecta llamadas que realizó el submarino desaparecido
Casi 200 países reafirman lucha contra cambio climático, pese a retiro de EU
Argentina pide ayuda internacional para localizar submarino
Exalcalde de Caracas huye de arresto domiciliario; viaja hacia España
EU publica más archivos del FBI sobre asesinato de Kennedy
Muere a los 87 años el 'capo de capos' de la Cosa Nostra
Reportan choque entre avioneta y helicóptero en Reino Unido
Cubanos se desesperan ante prohibición de licencias para trabajo privado
Cumbre climática termina con avances sobre Acuerdo de París
China 'entre la espada y la pared' por Donald Trump y Kim Jong-un
Submarino argentino desaparece con 44 tripulantes
Mandatarios de España y Bélgica se reúnen en crisis catalana
Mugabe reaparece entre rumores de renuncia; arrestan a 3 ministros
Fuerzas iraquíes recapturan última ciudad bajo control de ISIS
Acusan a Maduro de 8 mil asesinatos
Fiscal en Brasil pide embargar bienes a Lula por más de 7 mdd
Incendio deja al menos 20 heridos en hogar para ancianos en Pensilvania
Imágenes muestran que Norcorea trabaja en submarino lanzamisiles
Pentágono apoya renuncia de Trump... por error
Activistas que defienden a inmigrantes quieren a IBM de su lado