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Cuba, en silencio y Miami en Estruendo

El exilio anticastrista en Miami convocó para el miércoles a una marcha en el Monumento a los caídos en Playa Girón, en la pequeña Habana..
Corresponsal Vivían Núñez
27 noviembre 2016 20:51 Última actualización 28 noviembre 2016 5:0
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Miami Herald, Casto Dead. (Reuters)

Miami Herald, Casto Dead. (Reuters)

HABANA.- Con las calles casi desiertas, como nunca antes se había visto La Habana, siempre tumultuosa, los cubanos se disponen a comenzar hoy las honras fúnebres a Fidel Castro, quien murió el viernes pasado, en medio de una sensación generalizada de dolor contenido en la isla y de festejos hasta con champán en Miami por parte de los sectores más radicales del exilio anticastrista.

La ceremonia luctuosa inicial tendrá lugar a partir de las nueve de la mañana en el Monumento a José Martí, en la Plaza de la Revolución, entre el tronar de cañones cada hora, y el martes, al caer la tarde, se ha convocado a una manifestación multitudinaria en la plaza del mismo nombre, donde Castro pronunció sus discursos más prominentes.

La radio y la televisión, bajo control estatal, transmiten una programación especial desde el sábado, centrada en recordar las mil facetas de la vida nacional en la que Fidel, “El caballo” o “El jefe”, como le siguen diciendo sus seguidores, tuvo una participación directa desde que se alzó en armas contra la dictadura de Fulgencio Batista en 1953. De los casi 600 planes de atentados de los que escapó, hasta el recuerdo de la Crisis de los Misiles en 1962, cuando por primera vez la humanidad se vio ante la inminencia real de una guerra nuclear, es lo que se ve todo el día en la televisión.

Fidel falleció la noche del viernes 25 y desde entonces hasta hoy nadie en Cuba ha podido sustraerse del momento especial -“histórico”, dicen algunos- que está viviendo el país caribeño.

Al conocer la muerte de Castro, el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, lo calificó de “dictador brutal” y después en el Estado de Florida dijo que su administración, ligada a los anticastristas de Miami, “hará todo lo posible porque el pueblo cubano pueda finalmente iniciar su viaje hacia la prosperidad y la libertad”.

Barack Obama, por su parte, haciendo gala de elegancia política, dijo en su mensaje de condolencia a los cubanos: “En el momento de la muerte de Fidel Castro, expresamos nuestra amistad al pueblo cubano, la historia registrará y juzgará el enorme impacto de esta figura singular en su pueblo y en el mundo”.

Las condolencias de Obama no tuvieron mucha trascendencia en Cuba, pero la web oficial Cubadebate reprodujo una carta abierta a Trump de 800 palabras con el siguiente tono: “Señor Trump, usted no conoce a Fidel Castro, usted no sabe nada de la historia de Cuba y lo demuestran sus absurdas e hirientes palabras, usted se comporta como un títere de la política más baja y ruin, como un hombre desatinado, sin sentido”.

Y así, entre elogios y críticas, trascurren estos días luctuosos en la isla, donde el sábado cientos de estudiantes se congregaron espontáneamente en la escalinata de la Universidad de La Habana –símbolo de las luchas juveniles de todos los tiempos- para corear entre otras consignas políticas “¡Pa´lo que sea Fidel, pa´lo que sea!”, en una demostración muy particular de duelo. Es como si el hombre que marcó la vida de cuatro generaciones de cubanos siguiera al mando del país o como premonición quizás de lo que se avecina.

Haré todo lo posible porque el pueblo cubano pueda finalmente iniciar su viaje hacia la prosperidad y la libertad”