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Cuba amplía vínculos ante estreno de Trump

El sector turístico de Cuba ha sido el más beneficiado por el diálogo entre los dos países por el incremento de los visitantes estadounidenses. 
Corresponsal Vivían Núñez 
19 enero 2017 21:34 Última actualización 20 enero 2017 5:0
Castro brazo Obama (AP)

Raúl Castro sujeta del brazo a Barack Obama (AP)

LA HABANA.- Ante la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, el gobierno de Raúl Castro en Cuba ha metido el acelerador para diversificar sus relaciones económicas y se ha abstenido de entrar en la guerra retórica abierta por el mandatario número 45 de Estados Unidos.

Gracias al clima de distensión creado por el deshielo entre La Habana y Washington, en estos dos últimos años crecieron los contactos oficiales y comerciales de la isla con numerosos países, se negoció la deuda externa cubana con el Club de París y se profundizó el acercamiento con la Unión Europea, que finalmente abandonó la llamada “posición común”.

En opinión del académico Elier Ramírez Cañedo, la posición de Trump de condicionar su política hacia la isla a cambios por parte del gobierno cubano “prácticamente está condenando al fracaso el avance del proceso de normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba” y con sus opiniones sobre Fidel Castro “no podía haber enviado una señal más negativa”.

A diferencia de otros países latinoamericanos, cuyas economías dependen directamente de Estados Unidos, los efectos del deshielo en el entramado económico y financiero cubano son hasta ahora limitados, en buena medida por las trabas que imponen todavía las leyes del embargo y también por las dilaciones burocráticas de La Habana.

El sector turístico de Cuba ha sido el más beneficiado por el diálogo entre los dos países por el incremento de los visitantes estadounidenses, lo cual repercute asimismo en áreas de servicios privados como restaurantes, renta de habitaciones y alquiler de autos.

Pedro Freyre
, abogado que representa a firmas norteamericanas interesadas en comerciar con la isla, considera que no es tan fácil para Trump revertir lo que se ha avanzado.

Si Trump elimina estas autorizaciones “podría darse una serie de reclamaciones por compensaciones; un grupo de empresas —las líneas aéreas, de cruceros, algunos hoteles, empresas de telecomunicaciones y farmacéuticas— ya tienen negocios andando con Cuba: si el gobierno les quita las autorizaciones de manera repentina, pueden encontrar cabida para estas reclamaciones”, precisó Freyre.

Unas 70 organizaciones del sector agrícola, con un peso importante en el electorado que votó por Trump, lo instaron a que “continúe mostrando su ayuda a la agricultura norteamericana mediante el avance de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba”. “Su ayuda en la eliminación de financiamiento anticuado y las barreras comerciales para la exportación de productos agrícolas podría fortalecer significativamente una industria de Estados Unidos que apoya 17 millones de empleos”, afirmaron.