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Crece escándalo de sobornos de la Armada de EU

01 febrero 2014 6:44 Última actualización 30 noviembre 2013 12:45

 [Empresa cobró a la Armada estadounidense millones de dólares de más por algunos contratos entre 2005 y 2009. / Bloomberg] 


 
Notimex
 
Un escándalo de sobornos que afecta la red de suministros a buques de la Armada estadunidense es más amplio de lo que se cree e involucra a otro contratista de las naves en Medio Oriente, África y Sudamérica, informó hoy The New York Times.
El Departamento de Justicia investiga la acusación de que la empresa Inchcape Shipping Services, con ayuda de subcontratistas, cobró a la Armada estadunidense millones de dólares de más por algunos contratos entre 2005 y 2009, según documentos de la corte citados por el diario.
Los investigadores están preocupados por los cargos en el abastecimiento de seis portaaviones y otros cuatro buques entre 2005 y 2009, por los cargos de combustible en Perú y por la eliminación de los residuos de los buques en Bahrein, Dubai y Sudáfrica.
La empresa Inchcape, propiedad del gobierno de Dubai, fue suspendida esta semana de la obtención de nuevos contratos federales y se prevé que sus directivos se reúnan con funcionarios del Departamento de Justicia en breve para discutir el caso.
La investigación de fraude civil, impulsada por un ex empleado de la compañía, se suma al escándalo que afectó a la Armada, que ya lidia con una investigación criminal de su principal proveedor buques en el Pacífico: Glenn Defense Marine Asia (GDMA), con sede en Singapur.
 
El director de esa empresa, Leonard Glenn Francis, fue detenido junto a su director de Relaciones Internacionales en San Diego, en septiembre pasado.
Glenn Francis llevaba 25 años abasteciendo los buques estadunidenses que entraban en los puertos asiáticos, en la actualidad los investigadores indagan para qué esta empresa necesitaba datos clasificados.
Comentaristas suponen que la información fue dada por mandos como el vicealmirante Ted Branch, o el contraalmirante Bruce Loveless, quienes fueron retirados del servicio bajo sospecha de proveer dichos datos a cambio de dinero, prostitutas y entradas a conciertos.
También se presentaron cargos contra el ex asesor del comandante de la Séptima Flota de Estados Unidos, el hispano José Luis Sánchez, que se encargaba del suministro, y el comandante Michael Misievich.
También está acusado John Beliveau, el inspector superior de la policía de la Armada estadunidense.