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Trump le abre el camino a China... otra vez

Tras el anuncio de que Estados Unidos se retira del acuerdo que busca reducir la contaminación por combustibles fósiles, aparece una gran oportunidad para que la segunda economía del mundo tome el liderazgo en el combate al cambio climático.
Bloomberg
01 junio 2017 17:25 Última actualización 02 junio 2017 9:58
trump y xi

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La decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de abandonar el Acuerdo de París le acaba de dar al presidente de China, Xi Jinping, una oportunidad de oro para realzar la imagen de su país como un innovador en energía limpia y un líder mundial en la campaña para evitar posibles cambios catastróficos en el futuro.

El movimiento de Trump para sacar a Estados Unidos del acuerdo en el que participan 200 naciones, que corre el riesgo de socavar el compromiso de otros países para limitar las emisiones de combustibles fósiles, ha suscitado fuertes críticas de los principales aliados estadounidenses en Europa y Asia.

Pero Trump, en un discurso pronunciado el jueves en la Casa Blanca, dijo que el acuerdo afectaba los intereses de su país, enviaba dinero de los contribuyentes al extranjero y no le exigía lo suficiente a otras naciones, destacando a China e India.

"Este acuerdo es menos sobre el clima y más sobre otros países ganando una ventaja financiera sobre los Estados Unidos", dijo Trump, cumpliendo una promesa de campaña del año pasado en la que dijo que "cancelaría" la participación de Estados Unidos en el acuerdo.

El acuerdo firmado en 2015 reunió a Estados Unidos y la Unión Europea, así como a grandes naciones en desarrollo como China, India y Brasil, a comprometerse a limitar la contaminación por combustibles fósiles y proporcionar fondos para ayudar a los países más pobres a adaptarse al cambio climático.

Con esta decisión, Estados Unidos queda profundamente aislado de la política de cambio climático. Se une a Siria y Nicaragua fuera del consenso de París, que incluye gobiernos tan divergentes como Arabia Saudita y Corea del Norte.

Xi ha sido rápido en capitalizar las oportunidades de relaciones públicas proporcionadas por la doctrina de Trump de "Estados Unidos Primero" desde su elección.

El presidente chino utilizó en enero el Foro de Davos de negocios globales y las elites políticas para mejorar las credenciales de su país como un bastión del libre comercio en contraste con el proteccionismo de Trump.