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China dejará de extraer órganos de prisioneros ejecutados para trasplantes

La práctica ha generado la desaprobación de organizaciones mundiales de derechos humanos; sin embargo, un estimado de 300 mil pacientes están en lista de espera cada año y últimamente sólo uno de cada 30 recibe un trasplante.
Reuters
05 diciembre 2014 12:26 Última actualización 05 diciembre 2014 12:47
Trasplante de órganos

En China la provisión de órganos humanos es mucho menor que la demanda, lo que ha generado el comercio ilegal. (AP)

PEKÍN.- China, el único país del mundo que todavía toma sistemáticamente los órganos de los prisioneros ejecutados para usarlos en operaciones de trasplantes, planea poner fin a la controvertida práctica a partir del mes próximo, según un periódico estatal.

Durante el año pasado, el gobierno difundió planes para poner fin a esa práctica, que ha generado críticas de organismos de derechos humanos, que acusan a las autoridades de tomar los órganos sin el consentimiento de los prisioneros o de sus familias, una acusación que Pekín rechaza.

El China Daily informó que los trasplantes de órganos humanos dependerán de las donaciones a partir del 1 de enero.



"Extraer órganos de prisioneros ejecutados para trasplantes es controvertido, más allá del consentimiento escrito que se requiere de los donantes y sus familiares", dijo Huang Jiefu, director del Comité de Donaciones de Órganos de China, según fue citado.

"El gobierno chino ha estado siempre decidido a hacer esfuerzos por terminar con ese tipo de práctica", agregó Huang, exviceministro de Salud. "Las donaciones por parte del público deben ser la única fuente de órganos para trasplantes", dijo.

La provisión de órganos humanos es mucho menor que la demanda en China, en parte debido a la creencia tradicional de que los cuerpos deben ser enterrados o cremados intactos.

Un estimado de 300 mil pacientes están en lista de espera cada año para trasplantes de órganos y últimamente sólo uno de cada 30 recibe un trasplante.

Esa escasez ha alimentado el comercio ilegal de órganos y en 2007 el gobierno prohibió los trasplantes de donantes vivos, excepto de los esposos, parientes de sangre y familia adoptiva o política.