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China confirma muerte de 28 "terroristas" que atacaron mina en septiembre

Es la primera mención oficial sobre el ataque del 18 de septiembre en la mina de carbón Sogan en Aksu, en el que que 16 personas murieron y otras 18 resultaron heridas. Se reconoce que fueron "extremistas extranjeros" y que hay una grave amenaza de milicianos y separatistas islamistas en Xinjiang.
Agencias
20 noviembre 2015 9:1 Última actualización 20 noviembre 2015 9:10
Mina china

Después de 56 días 28 terroristas fueron aniquilados, aunque grupos de derechos humanos dicen que China nunca ha presentado pruebas convincentes de la existencia de un grupo militante cohesivo que lucha contra el gobierno. (Reuters)

PEKÍN.- Fuerzas de seguridad chinas en la región occidental de Xinjiang mataron a 28 "terroristas" de un grupo que llevó a cabo un ataque mortal contra una mina de carbón en septiembre bajo la dirección de "extremistas extranjeros", dijo el Gobierno regional.

La noticia publicada por el diario Xinjiang Daily es la primera mención oficial del ataque del 18 de septiembre en la mina de carbón Sogan en Aksu, en el que que 16 personas, entre ellas cinco policías, murieron y otras 18 resultaron heridas, según el reporte.

Radio Free Asia, que informó primero del incidente hace unos dos meses, dijo que al menos 50 personas murieron en él.

Los atacantes huyeron a las montañas y las autoridades lanzaron una cacería humana en la que participaron más de 10 mil personas cada día, formando una "red ineludible", dijo el Daily Xinjiang.

"Después de 56 días de lucha continua, Xinjiang destruyó una banda terrorista violenta directamente bajo el mando de un grupo extremista extranjero. Aparte de una persona que se entregó, 28 matones fueron aniquilados", dijo el diario.

El gobierno chino dice que enfrenta a una grave amenaza de milicianos y separatistas islamistas en Xinjiang, una región rica en energía en la frontera de Asia central, donde cientos de personas han muerto por la violencia en los últimos años.

Grupos de derechos humanos dicen que China nunca ha presentado pruebas convincentes de la existencia de un grupo militante cohesivo que lucha contra el gobierno.

China atribuye la violencia en la región al terrorismo, pero las autoridades suelen ser reacias a revelar detalles y han bloqueado la información sobre algunos incidentes con muertos. Eso ha provocado críticas de que Beijing mantiene el control del mensaje para favorecer sus planes en la región, desgarrada por un conflicto étnico entre miembros de la minoría musulmana uigur y la mayoría han.

Radio Free Asia (RFA) —financiada por el gobierno estadounidenses— fue la primera en informar del ataque a la mina en septiembre.

Tianshan Net, un sitio de noticias gestionado por miembros del Partido Comunista en Xinjiang, señaló que las autoridades habían lanzado una gran operación en el área montañosa y que la Policía había matado a 28 agresores y detenido a uno el 12 de noviembre.

Según el sitio oficial, los agresores habían hecho varios contactos con organizaciones extranjeras antes y después, dijo Tianshan sin entrar en detalles.

El anuncio de Tianshan se produjo tres días después de que RFA, citando fuentes locales identificadas, dijera que la policía había matado a 17 sospechosos de tres familias, incluidos mujeres y niños, que estaban acusados de realizar el ataque. RFA dijo que 50 personas habían muerto en el atentado en la mina, una cifra de víctimas mucho mayor de la difundida por Tianshan.

Algunas voces críticas dicen que la violencia en Xinjiang deriva de políticas del gobierno que han marginalizado a los uigures, y también advierten de que la dura represión de Beijing podría estar radicalizando a algunos uigures. El gobierno afirma que trata con justicia a las minorías y que deriva enormes recursos a mejorar su nivel de vida.

Horas después de los atentados terroristas en París del 14 de noviembre, el Ministerio chino de Seguridad Pública difundió un breve comunicado que se cree se refería al atentado y a la consiguiente operación contra "terroristas".

El comunicado, que declaraba "una gran victoria", fue retirado con rapidez sin explicación, pero no antes de que defensores de los derechos uigures en el extranjero sugirieran que Beijing podría tratar de avivar la hostilidad hacia los uigures aprovechando la reacción del público a los atentados de París.

Con información de Reuters y AP.